viernes, 13 de junio de 2014

LA SPEZIA. CINQUE TERRE. TERRITORIO LIGUR. DE LA TOSCANA A LOS DOLOMITAS

9 de junio de 2014

Cuando el despertador sonaba llevábamos nueve horas durmiendo, las necesitábamos. Conseguimos salir en el primer barco, que parte de la Spezia a las nueve y cuarto de la mañana de Paseggiata Morin. El billete, por no ser festivo, lo conseguimos dos euros mas barato; tan solo 25 euros, que te dan opción a coger, en el horario que quieras, los barcos en ambas direcciones . Así que pudimos hacer el crucero con escalas.
Las Cinque Terre lo forman cinco pueblos: Riomaggiore; Manarola; Corniglia; Vernazza; y Monterosso al Mare. Todos situados en el Golfo de los Poetas, y además Portovenere, Lerici, y la isla de Palmaria con los islotes de Tino e Tinetto, todo el conjunto, ha sido declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Yo llevaba grabada en mi cabeza las fotografías de las casas, de colores, medio colgantes sobre un mar de aguas cristalinas. Casas que buscaba en el pueblo de la Spezia y que hoy comprendí porque la señora de ayer no me entendía lo que le preguntaba. Nada mas  hacer la primera escala en Portovenere las vi. Allí estaban apiñadas como racimos de uvas de colores. El conjunto de casas da una imagen armoniosa a los ojos. El día acompañaba con el cielo azul, la mar cristalina, el verde de las vides en escalinatas a lo largo de las montañas y las casas, en todos los colores ocres salpicadas de algún que otro azul y rojo. Parecía un hermoso cuadro. Lastima que no sepa pintar, creo que me inspiraría para uno de mis cuadros si existieran. El calor, afortunadamente, se calmaba con la brisa marina que provocaba el barco surcando el mar. Me atiborre la piel de protección solar y no hice mas que recordarle a Tino que se colocara la visera sobre su cabeza.

Portovenere, al ser nuestra primera parada y en horas aun matutinas, permitió que hiciéramos un recorrido por toda la costa del pueblo.

Nos encaramamos por las escaleras y llegamos a la Iglesia de  San Pedro incrustada en la roca.
Pude mirar y ver con mis propios ojos el paisaje que Lord Byron observaba durante su estancia por estas tierras. Recorrí las callejuelas subiendo y bajando escalinatas y rápidamente paso la hora y cuarto que había entre un barco y el otro.
 La siguiente parada la hicimos en Manarola, ya el calor apretaba y después de subir las pendientes del pueblo, terminamos sentados tomando unas cervezas y conectados a la wifi libre que ofertaban como reclamo, en el bar. A esas alturas del día yo comenzaba a irritarme con el calor, pero aguante estoicamente.
Volvimos a tomar el barco y nuestro destino fue Monterosso, ya era la hora de comer .
Visitamos el pueblo en busca de un restaurante y pude comprobar el buen diseño de las casas en estos lares, pues a pesar de que debíamos de pasar de los 35 grados, metidos entre las casas, en las calles, se respiraba una agradable temperatura. No deseaba para nada acercarme a la costa.
Encontramos un restaurante recomendado por la guía Routard, y que ofertaban los platos típicos del territorio Ligur, lógicamente ese fue el elegido.
Probamos la ensalada de pulpo, un pulpo cocido y cortado en rodajas sobre unas patatas cocidas del tipo ensaladilla rusa y aderezado con un buen aceite de oliva afrutado y unas olivas negras. Otra opción de comer el pulpo tan valida como el pulpo a feira gallego tan conocido por nosotros.
También quisimos probar las anchoas fritas, que estaban muy buenas, y que no diferían en nada a las rebozadas de Gijón o Mieres, sin ser costa, de mi región.
No quise quedarme con la gana de probar los calamares fritos y ,éstos los rebozan en clara muy batida, lo que hace que el calamar quede enterrado en una especie de puntilla crujiente.
Salí de allí con la idea de comprarme un libro de cocina típica de Liguria, y así hice, y ya tengo en idea hacer alguno de los platos que lógicamente subiré al blog. Nunca creí que lo del blog ocupara tanto tiempo, pero creo que poco a poco lo iré haciendo. He descubierto un nuevo modo de antiestress, escribir y trabajar para el blog me evade de los problemas que me causan estrés.
Ya eran las tres de la tarde y queríamos coger el barco de regreso parando en Vernazza, pero había dos barcos en el puerto, Tino dijo la Spezia y nos derivaron al de la derecha que, justo cuando ya no había vuelta atrás, dijeron por los altavoces en un italiano comprensible, que el viaje era sin escalas y directo a Portovenere, que ya habíamos pateado en la mañana. yo ya a punto de derretirme y comenzar a tornar mi piel blanca a color cangrejo cocido. Hasta me alegre de no estar mas tiempo bajo los rayos de sol. Ante todo este adelanto, por la confusión, cambiamos el plan y adelantamos trayecto, nos pusimos en marcha camino de Pisa, al camping, porque yo deseaba no una ducha, sino una catarata sobre mi cuerpo. Aunque teníamos las coordenadas de un área de autocaravanas, primó nuestro deseo por una buena ducha con abundante agua que unos euros en el bolsillo.
Nos vimos antes del tiempo planeado, de vuelta en el pueblo de la Spezia,


NOTA: Información para autocaravanas

Area en Pisa
Longitud (Norte): 43.72.102
Latitud (Este): 10.42071

Camping en Pisa Torre Pendente. 
Precio de 32,50 Euros todo incluido excepto Internet que cobran a 0,5 euros la media hora. Tiene Piscina.
Vía de le Cascine n. 86 – 56122 Pisa. Teléfono: + 39 050561704
GPS:
Longitud (Norte) 43º 43’ 27’’

Latitud (Este) 10º 22’ 58’’
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