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domingo, 26 de octubre de 2014

PASTA CON VERDURAS Y CECINA.

Mi sobrina, ha heredado de la familia el gusto por la cocina y es toda una artista. Este fin de semana se encargo del plato principal de la comida. En realidad, mientras tenía en brazos al peque, nos iba dando las órdenes para la elaboración de  la receta de su propia creación y debo de decir que exquisita y fácil de hacer. Nos fuimos a pasar el fin de semana a la casa de la montaña. Este otoño en Asturias esta haciendo un tiempo ideal, con las lluvias de hace unos días y el calor posterior, se ha logrado la magia de que el bosque esté repleto de setas y boletus. Mi cuñada es la experta, y en casa no comemos ni una sola sin que ella le de el visto bueno. Con los años vamos aprendiendo a distinguirlas pero aún así sabemos lo peligroso que es equivocarse, así que lo dicho, hasta que mi cuñada no les da el visto bueno ni las tocamos. El sábado hicimos recolección de boletus y mi sobrina se invento la receta. Nos gustó tanto que quiero compartirla con todos vosotros y animaros a que la hagáis. Ya me contareis si también felicitáis a mi sobrina por la preparación. 
Aquí os pongo la fotografia de los boletus recogidos y con los que hicimos el plato.


INGREDIENTES


La pasta se calcula unos 75 a 100 gramos por comensal. En mi familia hacemos los 100 gramos ya que nos encanta la pasta.
El resto de  verduras puede ser un poco mas variable, depende un poco de lo que tengamos pero en este caso se puede calcular por persona: una zanahoria, media cebolla y unos seis espárragos trigueros verdes. Los boletus, pues entre unos 50 a 75 gramos por comensal estaría muy bien. En caso de no tener boletus se podría hacer con champiñones, pero preferible son los boletus. La cecina se calcula como  unos 30 grs por persona.

No debemos de olvidar aceite de oliva, de 30 a 50 ml y el queso parmesano para el toque final, entre una a dos cucharadas soperas según los gustos.

En resumen, la lista de ingredientes seria:

  • Pasta
  • Esparragos verdes
  • Zanahoria
  • Cebolla
  • Boletus
  • Cecina
  • Aceite
  • Queso parmesano
  • Sal

PREPARACIÓN


Cortar en juliana y por separado las zanahorias, las cebollas. Cortar cada espárrago en tres a cuatro trozos y reservar

Los boletus no han de lavarse, pues se hincharían de agua y se deteriorarían. Han de limpiarse en seco con un pincel, para arrastrar todo tipo de suciedad y, si precisaran mas limpieza, se haría con un paño húmedo pero jamas introduciendolos en agua. Se laminan y se reservan

Poner el aceite en una sartén y rehogar unos minutos los espárragos, cuando vemos que están crujientes y tiernos los sacamos y reservamos

En la sartén rehogaremos las zanahorias que previamente pasamos por el microondas durante 4 minutos, a potencia máxima. Si tenéis un molde de silicona para hacerlas al vapor en el micro, seria ideal

Una vez hecha la zanahoria y los espárragos rehogamos la cebolla unos minutos, hasta que comience a ponerse transparente, pero que aun esta crujiente y reservemos

Finalmente en el aceite sobrante se rehogan los boletus durante cinco a siete minutos. 

Cuando las verduras estén todas rehogadas individualmente, se pasaran todas a la sartén para dar el toque final y añadir la sal,  pero antes pondremos a hervir la pasta siguiendo las instrucciones del envase, para su cocción.

Alcanzado el punto "al dente", se escurre la pasta y sobre ella se vierten las verduras bien calientes y finalmente la cecina que previamente habremos picado finamente

Se revolvera todo junto. La idea es que la cecina se caliente para dar todo su sabor, pero no se la pasa por la sartén.

10º Ya tenemos el plato listo, solo nos queda darle el último toque con una cucharada de queso parmesano rallado y un hilo de aceite de oliva, para mezclarlo todo junto. 

NOTA: Como en mi familia somos amigos de lo picante, el aceite de oliva que añadimos a la pasta al final, es un aceite un poco picante que elaboramos en casa. Es tan sencillo como poner a macerar en aceite unas guindillas durante unos días y tendremos el aceite preparado, pero también esta exquisito con un buen aceite de oliva no picante.


domingo, 14 de septiembre de 2014

PASTA CON TOMATE Y ALBAHACA FRESCA. SPAGETTI Y FETUCCINI. DELICIA ITALIANA Y SIN COMPLICACIONES.

La pasta engorda. ¡NO!, la pasta no engorda. LO QUE SI ENGORDA ES TODO LO QUE COMEMOS ALREDEDOR DE LA PASTA. ¿A quien no le gusta la pasta?. Realmente hay poquísima gente que no le guste, mas bién diría que los adictos a ella se multiplican día a día. Cuando he viajado a Italia, concretamente en Milan, me fijaba en los cuerpos esbeltos de los italianos e italianas. Mas tarde comencé a fijarme que comían en los restaurantes y vi, con asombro, que sus pedidos eran pizza y pasta. ¿Como es posible?, me preguntaba mientras yo me debatía, si probar o no probar la cocina italiana, haciendo un calculo mental de la talla de la ropa que había metido en la maleta para aquel viaje en concreto. Porque os tengo que decir que raro es el viaje en que no aumento de peso; entra dentro de la lógica ya que he de escribir bien grande " YO SOY GORDITA PORQUE ME GUSTA COMER", pero esa es otra cuestión que debatiremos en otro momento y puede que en otro lugar :). Retomando el hilo, cuando vi que personas delgadas pedían pasta para comer y que en la ciudad era difícil encontrarse con gente obesa, comencé a reflexionar porque en España la pasta si engorda y en Italia no. Fué fácil encontrar la respuesta. En españa como costumbre, al menos lo que yo he vivido, es que la gente se pide un plato de pasta de primero y una pizza de segundo, y no solo se quedan ahí, sino que lo rematan con un buen postre y, por si fuera poco, en la cocina del restaurante ayudan haciendo tanto un plato, como el otro, con múltiples ingredientes. Así nos encontramos con la típica pizza primaveral en que deberían cambiar el nombre y ponerle "pizza de mercado de domingo". ¡Tiene de todo!, y ya no vamos a decir las que mezclan bonito, jamón de york, quesos, aceitunas y por si acaso es poco nutritiva, ¡que no falte el huevo!. ¿Y que me decís de la pasta?, siempre acompañada de una buena carne guisada y rematada con una salsa bechamel y queso gratinado. Os hablo de esos macarrones que hacían nuestras madres y abuelas y, que por cierto, están buenísimos….En conclusión, que la pasta engorda o no, según la costumbre de comerla. En Milan yo veía que la gente se pedía solamente un plato, o bien pasta, o bien pizza; pero jamas los dos a la vez. (Excepto los extranjeros que en el poco tiempo de estancia que poseen, están ávidos de probar todo tipo de comidas). Las pizzas eran sencillas, tres ingredientes, raro la que llevaba cuatro o mas, y no por eso dejaban de estar exquisitas; y en cuanto a la pasta, la mayoría se toma la pasta cocida y aliñada con una de sus salsas: con ajo y aceite, o bien al pesto, o bien tomate y albahaca, pero eso solamente, y terminan la comida con un buen helado. Volvi a España dispuesta a probar si la pasta engorda o no, y aplique lo que vi allí. El día que como pasta, hago menú plato único e intento, salvo ocasiones de reuniones, comer la pasta cocinada de forma sencilla. No mido la cantidad que ingiero, pero calculo raciones amplias, 100 gramos por persona aunque muchas recetas calculan 75 gramos. Intento que sea plato de mediodía, nada de comer los hidratos de carbono a la cena. Puedo aseguraros y certificar que la pasta NO ENGORDA.
Un fin de semana familiar, precisamente el fin de semana que nos dedicamos a la conserva del bonito en aceite, hicimos pasta al mediodia. Estos dias os he comentado que la familia se ha dedicado a cultivar unos hermosos tomates bio-ecologicos, parece ser que si plantas la albahaca entre ellos, esta planta impide que se parasiten de ciertas enfermedades o insectos, y lo cierto es que tomate y albahaca no solo maridan bien en la tierra de cultivo, sino en el plato de la mejor mesa del mundo. Os animo a preparar este sencillo, fácil, rápido y exquisito, ademas de sano, plato para que lo incluyáis en vuestro recetario particular y, a partir de ahora, quitaros ese agobio de si la pasta engorda, ¡que no! ¡que no engorda!; lo que engorda son los malos hábitos que rodean al plato de la pasta. ¡Buen provecho!


INGREDIENTES



  • 100 grs de pasta por persona
  • Un tomate mediano por persona
  • Un ramo de albahaca fresca por persona
  • Queso parmeggiano rallado
  • Aceite de Oliva al gusto. Sal


PREPARACIÓN


Siento no haber realizado todas las fotografías paso a paso, pero estaba tan ensimismada en el embotado del bonito que  me olvide de hacer fotografías paso a paso. Pido disculpas, pero es tan fácil de hacer este plato que creo que con las explicaciones os saldrá de maravilla ya que no tiene ningún truco, bueno sí, el truco es escoger la calidad de los ingredientes, pero este es un truco para todos los platos. Una buena calidad del producto mejora el plato en un 80%.

Lo primero que hice fue rallar el queso, la cantidad va a gusto de cada uno, yo suelo usar una cucharada, pero en la familia hay quien se sirve dos o tres, por eso ralle queso en abundancia.

Puse una olla con agua y sal a hervir, agua suficiente para cocer la pasta. La cocción viene indicada en el paquete, me gusta hacerlos al dente, así que siempre escojo el tiempo mínimo que marque en la fabrica. Estos, si alguien se anima a hacerlos con pasta elaborada en casa ya seria un pato gourmand!

Un una sartén poner un poco de aceite de oliva, como una cucharada por comensal mas o menos, y añadir el tomate lavado y cortado en trozos, cuadrados de unos dos centímetros. La idea no es hacer una salsa, sino calentar el tomate justo hasta el momento que comience a deshacerse pero que aun queda entero. Salar un poquito

Una vez cocida la pasta, escurirla y añadir el tomate y las hojas de albahaca. 

En el plato de cada uno, se termina de aliñar a gusto del comensal, algunos preferiran mas aceite de oliva, pero ellos mismos pueden añadir un buen chorro de este producto; y el queso rallado a gusto de cada cual. Yo coloco en la mesa recipientes con aceite, albahaca, y queso; y cada uno le da el toque personal.

NOTA: en esta ocasión yo no tenia suficiente pasta del mismo tipo para todos. Así que hice por un lado spagetti integrales, y los fetuccini era pasta fresca que conservábamos en la nevera a punto de caducar. Finalmente lo comimos todo mezclado, pero en principio lo hicimos separados y no supimos por cual decantarnos, nos gustaron ambos, así que en la primera fotografía en el plato están servidos los dos a la vez. 



jueves, 3 de abril de 2014

LASAÑA DE CECINA CON QUESO DE CABRA



La lasaña mas conocida es la boloñesa, por la salsa que se encuentra entre las placas de pasta. Ultimamente se pueden ver recetas de múltiples variedades de lasaña. Personalmente me encanta, pero debido a su gran aporte energético la relego y la hago en muy pocas ocasiones. Cuando Tino me propuso hacerla, no me sentí entusiasmada, primero por las calorías que aportaba y segundo porque aunque soy gran amante del queso, concretamente el de cabra, hay algunos que tengo la sensación de morder el pelo de la cabra en lugar de saborear el queso. Soy muy escéptica y muy pocos son los quesos de cabra que puedo comer. Asi que con todas estas reservas decidí aceptar probar la Lasaña de cecina con queso de cabra. El sustituir la salsa bechamel clásica por una salsa bechamel de calabacín ha sido una idea magnifica. Cuando probé la lasaña no pude mas que suplicarle la repitiera y estar yo presente para ver como la elaboraba y de ahí salió la receta. Le pregunté quien le había dicho la receta y me contesto que él se la había inventado después de probar una empanada de cecina y queso de cabra qe le gustaba mucho. 
Así que transcribo literalmente lo que le vi hacer para formar esta lasaña, de la que no dejamos ni los restos. Esta buenísima, incluso Tino, tuvo la paciencia de hacernos dos para que comparáramos la hecha con salsa de bechamel clásica y con la de calabacín. Mayoritaria y unánimemente todos votamos por la realizada con salsa de calabacín.

En mi publicación anterior explique como se hace esta salsa bechamel de calabacín, así que aquí no voy a repetirla, solo decir que la cantidad utilizada es el doble de la que esta publicada, o sea la que resulte de un kilo de calabacines, tan fácil como multiplicar por dos los ingredientes y obtendremos la cantidad suficiente para esta estupenda lasagna.

Ingredientes:

9 a 12 placas de lasaña cocidas
1.250 grs de tomates
150 grs de cecina
150 grs de queso de cabra en rulo
50 ml de aceite
100 grs de queso rallado para gratinar
250 gs de salsa de tomate
salsa bechamel de calabacín realizada con un kilo de calabacines








Preparación:

1º Partir el tomate en rodajas y ponerlo en una sartén con el aceite, para que se vaya pasando lentamente, pero que no llegue a deshacerse del todo.












2ºCuando este pasado se añadirá los 250grs de salsa de tomate. Se dejara cocer todo junto cinco minutos y se reservare.








3º Cocer las placas de lasaña como indica el paquete. Según el molde se necesitaran entre unas 9 a 12 placas, (alguna puede romperse) a veces deberemos partir un trozo de la placa,  para cubrir la base de la fuente que vayamos a emplear.



4º Con dos cucharadas de salsa, mas bien liquido, cubriremos el fondo de la fuente, esto hará que posteriormente la placa de lasaña no se adhiera y podamos cortarla y servirla fácilmente. 

5º Colocaremos una capa de placas de lasaña cocidas, cubriendo todo el fondo.









6º Distribuiremos una capa de la preparación de tomate sobre la lasaña.










7º Sobre el tomate se dispondrá la cecina partida en trozos. Si a alguien se le ocurre de colocar las lonchas mas tarde se encontrara que será difícil partirla para comerla, mejor disponerla como se puede ver en la fotografía.















8º Encima de la cecina colocar el queso de cabra partido en trocitos, formando la tercera capa.














9º Cubrir nuevamente con una segunda capa de placas de lasaña y repetir nuevamente las capas de tomate, cecina y queso.














10º Terminar con una capa de placas de lasaña sobre la que se extenderá la bechamel de calabacín.


(Podemos ver la receta ya publicada de "Salsa bechamel de calabacín", pero doblando las cantidades para obtener una capa gruesa por encima de las placas de lasaña.)











11º Cubrir con el queso rallado 













12º En el horno precalentado a 200 grados se horneara durante unos 20 minutos aproximadamente, en que el queso se gratinara y tomara un bonito color tostado. (El tiempo depende un poco de cada horno)











¡Voila!, listo para comer y ….sinceramente, ¿no esta exquisita?. Espero vuestra opinión.