Mostrando entradas con la etiqueta COCINA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COCINA. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de abril de 2026

FRITOS DE COLIFLOR 




Los fritos de coliflor era uno de los platos que se realizaba en casa de mi abuela para las cenas. Confieso que no me gustaba la coliflor, creo que hasta que no tuve la mayoría de edad me negué a comerla. No era sólo coliflor, tampoco me gustaban las espinacas, las acelgas, las alcachofas, las berenjenas y un largo etc. Casi termino antes diciendo que me gustaba: patatas fritas, carne, por supuesto la pasta y huevos. Como la mayoría de los niños, ni verduras ni pescado. Por eso me entró curiosidad como hay niños que sí les gusta la coliflor. La respuesta es sencilla. En realidad comer es conducta aprendida. Nos gustan aquellas cosas que hemos aprendido a comer. Los bebés tienen que aprender, no solo el sabor, sino las texturas de los alimentos. Recuerdo que las espinacas me parecían babosas y todo aquello que fuera de ese tipo me negaba a ingerirlo. Así el arroz con leche, la bechamel, arroces caldosos, sopas de ajo...todo ese tipo de comida era lo que yo clasificaba como babosa y, ¡no!, no me gustaba en absoluto. La coliflor no era babosa, pero tenía un sabor demasiado penetrante. Dentro de los sabores fuertes tampoco era de mi agrado el repollo. Así que los fritos de coliflor, aunque mi abuela los hacía,  pocas veces los comía. Con el paso de los años aún siento dentro de mi cabeza  la voz de mi abuela, intentando convencerme de que probara al menos uno; yo negada total y mi abuela, finalmente cedía y me preparaba una tortilla francesa. El caso es qe ahora me encantan los fritos de coliflor. Me gustan todas las verduras y os preguntaréis que ocurrió para cambiar. Sencillamente que aprendí a comer las verduras. Tenía 18 años y era una chica con sobrepeso por no decir que gorda, que suena así como mal. A esa edad nos preocupamos muchísimo por el aspecto físico y me plantée perder peso. En esa época, para perder peso nadie hablaba de hacer ejercício, sino que la solución era hacer dieta de bajas calorías; así fue como el médico me dio una dieta de 1000 calorias diarias. Entonces comence a hacer mis combinaciones de alimentos sumando calorias y fui consciente que, si comía ensalada, verduras y muy poca patata y legumbre, la ración en el plato era a la vista mayor, psicologicamente me daba sensación de plenitud ver el plato con más cantidad de comida. Comencé a comer espinacas, porque para llegar a 400 calorias en la comida del mediodia, me permitía un filete de carne con una buena cantidad de espinacas; mientras que si ponía patata con la carne, las 400 calorias enseguida se cumplían sin llenar ni la mitad del plato. Una vez convencida que con las verduras comía más cantidad total de ingredientes, comencé hacer mis comidas cocinando verduras con todo. Así fué como cada día me gustaba mas mi dieta. Aprendí a mi paladar a la textura y sabor de todo aquello que de niña rechazaba. 
A veces pienso en mi evolución, sobretodo cuando veo que algún niño se niega a comer determinado alimento. Por eso es importante dejar a los bebés que jueguen con la comida, que la toquen con sus manos, que aprendan las diferentes texturas y sabores. De niña me gustaba el picante y el vinagre, porque aprendí a identificarlo y probarlo de muy pequeña. La alimentación es una conducta aprendida, y por supuesto que aprendida en el contexto familiar principalmente. Así que mi consejo es que a los pequeños se les debe mostrar los alimentos, tienen que investigar, probar y ver que forman parte de la alimentacion familiar. Todos recordamos algunas manías de cuando éramos niños, de no probar determinada comida porque nuestro hemano nos influyó, o en el comedor del colegio nos dijeron algo que relacionamos que comer esa comida era como si cedieramos nuestra autoridad. Podría contaros infinidad de anécdotas al respecto, pero estoy segura que tendréis vosotras mismas un monton de ellas. Resumiendo, los fritos de coliflor en mi família son bienvenidos por todos los miembros y no sólamente como plato único de cena, sino que los utilizamos como acompañamiento de otras comidas especialmente carnes. Pues aquí os dejo la receta, es superfácil de hacer.


Ingredientes:




Coliflor cocida al vapor

Harina

Huevo

Leche

Royal o polvo de hornear

Pimienta y sal. Cúrcuma

. Aceite para freirlos










Preparación:



Cocer los ramos de coliflor, se puede hacer con agua en ebullicion pero luego se debe de escurrir muy bien, por eso yo prefiero hacerlos al vapor, no durante mucho tiempo, no me gusta que queden blandos mas bien al dente, con 8 a 10 minutos según su tamaño será suficiente. Al pincharlos con el tenedor deben tener un poco de resistencia.


En un cuenco vamos a batir el huevo, añadimos leche, y la harina poco a poco y una cucharada rasa de polvo de hornear. La cantidad depende de como nos guste la consistencia de la pasta. Como se puede ir añadiendo harina o leche según necesitemos, voy mirando la fluidez. Tiene que ser una pasta que cubra los ramilletes de coliflor. Si queremos darle un poco de color ponemos cúrcuma. También sal y pimienta y mezclamos bien. Se deja reposar en la nevera15 a 20 minutos.





Vamos introduciendo los ramilletes de la coliflor en la pasta. Rebozandolos



Con el aceite caliente se van friendo de uno en uno, dandoles la vuelta hasta que esten dorador. Se colocan encima de papel de cocina para que sequen un poco el aceite y no esten tan grasos. ya tenemos nuestros fritos de coliflor. 











NOTA: Hay varias fórmulas de pasta para rebozar, en esta ocasión os puse ésta que es muy fácil de hacer y con ingredientes que siempre tenemos en nuestra despensa. 

Este mismo plato se cubre de salsa de tomate, queso rallado y se gratina 5 minutos al horno y también está muy bueno como plato principal.




viernes, 10 de abril de 2026

ALBONDIGAS A LA JARDINERA

 





Las Albóndigas a la jardinera es un plato de la cocina tradicional, muy difundido por toda la península. Seguro que, en la mayoría de las casas, vuestras abuelas o madres las hacían e incluso muchos de vosotros las hacéis. En mi espíritu de investigación quise saber un poco más de este plato, que existe en España desde que los árabes lo introdujeron. Bueno, lo que aportaron fue el concepto de : "bolas de carne picada y con espécias", y tambien el nombre; porque albóndiga es una palabra de origen árabe que significa "bola". Pero, hasta donde alcancé a enterarme, parece ser que posiblemente los Persas fueron sus creadores; aunque los romanos ya preparaban un plato con carne picada, especias y vino. Los árabes sí que fueron quienes  las aportaron a la gastronomía  cuando estaban en el Reino Al- Ándalus, entre el año 711 y 1492. Era un plato de clases medias y bajas que se servía en los Zocos. En la época Medieval fue cuando se extendieron por toda España. No existe una Región que no tenga esta receta dentro de su gastronomía, pero también las hay  fuera de España, pues  Suecia actualmente es el mayor consumidor de este plato;  y que decir de los italianos, que por cierto así como nosotros las acompañamos de spagettis, parece ser que los italianos comen la pasta y luego como plato principal las albondigas que llaman "polpette". La costumbre de comer la pasta con la carne es de los italo-americanos que en el siglo XVIII emigraron a América y con el aumento del poder adquisitivo se pudieron permitir añadir carne a la pasta. Los paises del Mediterráneo tienen en su gastronomía varias recetas, generalmente con salsas, y en cada lugar las adaptaron localmente a los condimentos habituales. Asi existen albondigas de carne, de pescado, de legumbres y con diversos acompañamientos. En Asturias clásico es hacerlas "a la jardinera" o sea con hortalizas, que es la receta que hoy os traigo, al estilo que siempre se hizo en mi familia. 
Muchas recetas veréis que hacen una mezcla de carne de ternera y de cerdo, lógicamente éstas no serían las autenticas "bolas" de los Zocos, es más me atrevería a decir que las originarias del Reino Al-Ándalus deberían estar hechas con carne de cordero y espécias como comino, cúrcuma, azafrán, jengibre, clavo y canela. Me imagino el sabor, que no es exactamente el de la receta de hoy, supongo que cualquier día dejo libre mi imaginación y las haré con carne de cordero y alguna salsa de yogur y menta o de tomate con comino y cúrcuma. 
En la formación de las álbondigas se incluye la carne picada, cuanto mayor calidad y más magra mejor, y para darles unión y jugosidad, se les añade un poco de pan remojado en leche y huevo batido. 
Personalmente utilizo carne de ternera exclusivamente y le digo al carnicero que la pase por la máquina, para picarla, una sola vez; pues si se pasa dos veces es una carne picada demasiado fina. Para la jardinera se utiliza zanahoria, guisantes (en Asturias llamados "arbeyos"), champiñones y podemos añadir pimientos si gustan. Yo no hago siempre la misma receta porque algunas veces varío de hortalizas suprimiendo algunas que en ocasiones no dispongo como es el caso de los champiñones, pero siempre salen muy ricas.
Ahora paso hacer la receta y sus fotografias, como siempre, seguro que os saldrá a la perfección. Tampoco es una receta que se tarde mucho en realizar. Intentarlo que estan muy buenas y es un plato hasta cierto punto económico. Como base de cantidad de carne picada, calcular que unos 150 a 200 gramos por persona sería suficiente si ademas las servimos con algun acompañamiento, si os sobran congelan perfectamente.


Ingredientes:



. 1 kgr de carne de ternera picada
3 Cucharadas de miga de pan remojada en leche, escurrido
1 Huevo
250 ml de aceite de oliva
1 Cebolla grande
3-4 Dientes de ajo
Un manojo de perejil
. Un vaso de vino blanco
. Una lata de guisantes (puede ser congelados, dando un hervor previo)
2-3 Zanahorias
Una lata de champiñones o 250 grs de champiñones naturales (opcional)
Sal, laurel, pimienta




Preparación:


Preparamos la masa de las albóndigas, para ello ponemos la miga del pan a remojo con un poco de leche, que quede empapado. Cogemos el mortero y majamos sal con los ajos y dos cucharadas de perejil picado, que sea una pasta. 



Colocamos la carne en un bol y añadimos el majado.



Se añade la miga del pan remojada y escurrida. Un huevo batido. Sazonamos con pimienta y amasamos con la mano para mezclar bien los ingredientes.



 4º Con ayuda de harina formamos unas bolas del tamaño una nuez grande, hasta terminar toda la pasta.




En una sarten colocamos aceite y freimos las albondigas. Las reservamos.




Ahora daremos paso a realizar la salsa. Se aprovecha el aceite de freir las albóndigas, dejamos en la sartén unos 100 a 120 ml de aceite. Serán como unas 6-8 cucharadas del aceite. Pochamos en ese aceite la cebolla, picada fina y se añade un poco de sal.



A la cebolla bien pasada se añade una o dos guindillas si gustan un poco picantes, laurel y el vino, para que evapore el alcohol. Una cucharada de harina para que la salsa espese. 



Ponemos una cucharada de perejil picado y dos o tres pimientos de lata picados.


10º Se añade un vaso de agua y se rectifica de sal. A esa salsa se añaden los guisantes, champiñones y zanahoria cortada en trozos y hervida previamente unos minutos. En este caso yo no puse ni zanahorias ni champiñones pero si añadí unos pimientos del piquillo de lata, que tenía en el frigorífico. En esa salsa se puede añadir las hortalizas a gusto de cada uno


11º Cuando la salsa con las hortalizas está hirviendo, se colocan las albóndigas para dar un hervor de unos 20 minutos. Se rectifica la sal y podemos añadir unos toques de pimienta molida. 




NOTA: Se pueden comer solas acompañadas por sus hortalizas. Si se sirven con unas patatas cortadas en cuadros y fritas es una buena opción. Otra idea es con un arroz blanco. Como yo las hice con pocas hortalizas, puesto que mi hermano no le gusta mucho la zanahoria y no la puse, tampoco champiñones porque no tenía en ese momento, lo que hice fué unos fritos de coliflor que fué con lo que las complemente como plato único. Ya me contaréis con que hortalizas las ponéis. 

viernes, 27 de marzo de 2026

CONEJO AL HORNO CON PATATAS 




El conejo al horno es una de las carnes mas saludables. Es de fácil preparación, con pocos ingredientes y básicos. Entra dentro de la clasificación de carnes blancas. Muy buena, para personas que estén a dieta o no. Se pueden suplir las proteínas de las carnes rojas, por las que aporta el conejo; por otra parte, decir que es de fácil digestión.
Esta es la tercera forma que subo al blog  cómo preparar la carne de conejo. Os dejo los enlaces de Conejo en salsa un receta tradicional de Asturias y Paletilla de conejo asadamuy parecida a la que os presento hoy. La diferencia es que en la actual le ponemos patatas, por lo tanto un poco mas energética pero sigue siendo baja en calorias. Con éstas tres formas de preparar el conejo ya podéis incluir ésta carne saludable en vuestros menús.



INGREDIENTES






. Conejo, dos muslos por persona.

. Una patata mediana por persona.

. Pimiento italiano.

. Un vaso de vino blanco.

. Aceite 100 ml.

. Sal, ajo, perejil, pimienta.







PREPARACIÓN


Pelar las patatas y cortar rodajas de un centímetro de grosor. Colocarlas en una fuente de horno previamente pincelada con aceite para que las patatas no se adhieran. Salpimentearlas.




 En un mortero se maja un diente de ajo por persona, con sal y perejil. Cuando esté hecho pasta, se añade una o dos cucharadas del vino blanco y con ello se adoba las patas de conejo. 


 Se colocan sobre las patatas. El resto del adobo se distribuye por encima junto con el vino blanco y el aceite.




5º Se introduce en el horno precalentado a a 190ºC. Lo dejamos una media hora y lo sacamos para dar la vuelta a las patas. 




Si al dar la vuelta a la carne observamos que tiene poca salsa se puede añadir un poco de agua. Se vuelve a introducir en el horno y continuamos otros 15 minutos. El aspecto será un color tostado.





NOTA: Los pimientos pueden ser verdes o bien si no son de vuestro agrado se pueden evitar. Se puede comer con una ensalada de lechuga y tomate siendo un plato completo y nutritivo. 



 


domingo, 22 de marzo de 2026

 TARTA DE FRESAS. 


TARTA DE FRESAS


LLega la primavera, las fresas son fruta que marcan la primavera. Tenía que celebrar el cumpleaños de uno de los peques y como les encanta las fresas, pues pensé que hacerle una tarta de fresas sería un buen acierto. Creo que como se dice: "dí en el clavo". Le encantó la tarta; no sólo a él, sino a sus invitados y papis.

No tenía mucho tiempo para hacer una tarta complicada o nueva, así que me decidí por una clásica. Hubo un tiempo que mi madre la repetía muchísimo en la temporada de fresa. Ahora hay fresas durante todo el año, pero anteriormente solo las podías comer en primavera y principios de verano. Nosotros teníamos fresas en casa, mi abuela tenía un huerto con muchas fresas. Las recuerdo con aquel aroma dulce y refrescante, los fresones que se venden hoy en día nada que ver con las antiguas fresas. Más pequeñas pero más aromáticas. Aunque, actualmente, se generalizó y llamamos fresas a los fresones; he de decir que no es el mismo sabor aunque los fresones no estan nada mal.

Esta tarta es muy sencilla de realizar, tenemos que hacer un bizcocho para tartas, un clásico. Tener las fresas macerando con zumo de naranja y azúcar y finalmente nata montada. Después se monta la tarta y se mete en el frigorifico para que esté fresquita. ¡El éxito es seguro!. Paso a explicaros como hice el postre.

PREPARACIÓN DEL BIZCOCHO




En esta ocasión os voy a decir como mi abuela y mi madre, cálculaban para hacer un bizcocho de una tarta. Los ingredientes que utilizaban son:

Huevos

Azucar

Harina

Polvo de hornear o Royal.







El cálculo o proporción es el siguiente. Por cada huevo, de un tamaño mediano, (pongo tamaño porque los huevos los hay hasta de avestruz, que por cierto tengo que comentar que un huevo de avestruz equivale a dos docenas de huevos de gallina de tamaño medio). Prosigamos, por cada huevo de gallina tamaño mediano, se necesitará una cucharada colmada de azúcar,  que vienen a ser unos 25-30 gramos de peso. Y también se necesitará una cucharada grande, colmada, de harina de trigo, que viene a pesar unos 25 gramos. 

Así es como calculamos las cantidades necesarias si no disponemos de un peso. Si os fijáis, se viene a utilizar la misma cantidad de azúcar, o  muy poquito más, que de harina. Me olvidaba deciros que el peso de un huevo mediano de gallina es de unos 50-60 gramos. Si os dais cuenta, para hacer el bizcocho, ponemos el doble de peso de huevos que de harina y azúcar. 

Volviendo a la tarta de fresa; en esta ocasión no utilicé el peso, lo hice a cucharadas. Por eso en ingredientes no os especifico la cantidad. Para la tarta utilicé seis huevos. La cantidad de huevos a utilizar se aprende un poco con la práctica, pues depende del tamaño del molde y como queráis que sea el bizcocho de alto. Con seis huevos medianos salió un bizcocho  de 4 cm de altura y el diametro del molde es de 26 cm. 

Como ya sabéis las cantidades de ingredientes, paso a enumerar los pasos:

Forrar la base del molde con papel de horno. No unté el papel con ninguna grasa. Aunque se adhiera el bizcocho a las paredes no importa, porque se desprende fácilmente con un cuchillo y, curiosamente, ésto hace que el bizcocho crezca mas plano en la parte superior, sin que se abombe. Lo leí en algún sitio, lo probé y me salió prácticamente plano en su capa superior.

Batir a velocidad rápida, las claras de los huevos. Como si hiciéramos merengue. Cuando están bien espumosas, haciendo picos, se añaden una a una las cucharadas de azucar, batiendo entre cada cucharada. recordar que colmadas, no cucharadas rasas.

Tamizamos en un plato la harina con una cucharada, ésta sí que rasa, de polvo de hornear, o lo que conocemos como Royal.

A las claras batidas con el azúcar añadimos las yemas, que hemos batido ligeramente,  Sin batidora electrica, sino a mano y con una lengua de gato, incorporamos las yemas a las claras suavemente. Si lo hacemos batiendo se bajarán las claras. 

Se añade el harina con el royal, a la mezcla de yemas y claras, de la misma forma. Introduciéndolas léntamente, con movimientos desde abajo hacia arriba. Hasta que no veamos harina en la mezcla.


Vertemos la mezcla de huevos azúcar y harina en el molde y lo llevamos al horno que previamente tendremos calentado.




Para cocer el bizcocho, el horno ha de estar precalentado a 180 grados. El tiempo sera de unos 25 minutos aproximadamente, depende del horno. Los primeros 20 minutos no se debe de abrir la puerta del horno, pues el bizcocho bajaría. Sabemos que esta cocido por el bonito color tostado superior y porque al pincharlo con una aguja o brocheta esta debe de salir seca.

Se deja reposar unos diez minutos en el molde y se desprende. Se coloca en una rejilla para que enfríe totalmente. Una vez frío se puede envolver en papel film y utilizar al dia siguiente o bien, se puede congelar. Si lo congelamos debemos recordar sacarlo del congelador, la noche anterior, a la nevera y después a temperatura ambiente para cuando lo utilicemos.


Prácticamente os he hecho un tutorial de como hacer un bizcocho para rellenar y hacer una tarta. Una vez que tengáis el bizcocho, hay multitud de tartas. Poco a poco os iré subiendo algunas de las tartas clásicas de mi familia, que se hacen con este bizcocho. También decir que este bizcocho es llamado bizcocho virgen, que no hay que confundir con otro que es llamado bizcocho de la Virgen, o Torta de la Virgen de las Angustias, que es típico de Granada y nada que ver con éste. Éste recibe el nombre de virgen porque no lleva relleno, ni ninguna capa que lo recubra; de ahí que se le llamase bizcocho virgen. Esta buenísimo con café o para comer solo. Queda superesponjoso y dulce, a mi hermano le encanta y siempre se comía los recortes que quedaban cuando se hacían tartas en que se utilizan trozos de este bizcocho. Tambien podeís probar a hacerlo y cubrirlo de azucar glas. Lo tomáis con un café y seguro que teneís un buen recuerdo hacia mi. :)


PREPARACIÓN DE LAS FRESAS



La cantidad que utilicé fue unos 750 grs.  Aunque os aseguro que podéis hacer abundantemente, porque lo que sobra de rellenar la tarta, se come perfectamente sin bizcocho. Se pican las fresas y se colocan a macerar con unos 200 a 250 gramos de azucar y el jugo de tres o cuatro naranjas. Esperamos al menos dos horas para que suelten el zumo y se haga como un jarabe. Al final las colaremos para utilizar el jarabe para empapar los bizcochos y las fresas para rellenar la tarta.


NATA MONTADA

Para montar nata se ha de tener la nata muy fría, en nevera. Yo la monto en un recipiente metálico que previamente tambien enfrío en la nevera. La nata ha ser de 35% de materia grasa. Se ha de utilizar una batidora eléctrica con alta velocidad. Se añade azúcar glas  unos 100 gramos por medio litro de nata, la cantidad depende un poco de como nos guste de dulce. Hay que batirla hasta que forme picos, pero hay que tener cuidado, en cuanto se formen los picos dejar de batir sino se cortará.

Butter cream o frosting de mascarpone, se puede sustituir por la nata. Ya lo he realizado para otras tartas, os dejo el enlace del Frosting de mascarpone que podeís ver en la receta de la tarta de carrot cake o pastel de zanahoria. Otra tarta deliciosa.


MONTAJE DE LA TARTA


El bizcocho, una vez frio, se parte al medio. Si hemos utilizado un molde mas chico y vemos que el bizcocho es muy alto se puede partir en tres círculos en lugar de dos, la tarta quedará mas alta.



En una bandeja colocamos el círculo superior con la cara hacia abajo, porque vamos a bañarlo y así el líquido penetrará mejor por el corte del bizcocho. El círculo inferior, que tiene mejor presentación, se deja para colocarlo encima 



 Bañamos el bizcocho con el jarabe, que hemos sacado de la maceración de las fresas.




Cubrimos con una base de nata montada, encima la fresas maceradas y volvemos a poner nata montada. Yo he utilizado batter cream en lugar de nata montada. Despues de las fresas he colocado otra capa del frosting.




Se coloca el circulo de bizcocho. Se baña con el jarabe de fresa y ya esta la tarta lista para adornar.
Cubrimos toda la tarta, incluida las paredes laterales, ya sea con nata montada o con frosting. En la superficie, coloqué unas fresas enteras con unos arándanos. La decoración qeda un poco a la imagincación de cada uno. Se pueden hacer con fresas laminadas y hojas de menta. Una vez realizada la decoración se ha de mantener en la nevera, refrigerada.




El peque y sus amigos me han enviado un lindo mensaje, me han dicho que estaba hummmm deliciosaaaa!!! El peque ya cumplía 12 años, ya no es tan peque aunque para mí lo sea. Parece ser que el próximo año tendré que pensar en mejorar y este año por los elogios me han puesto el listón muy alto. 








martes, 10 de marzo de 2026

HUEVOS CON GULAS Y PATATAS. UN PLATO BARATO Y SENCILLO 





Muchas veces dedico media hora a preparar la comida, no más. Hoy domingo quería algo rápido, barato, sencillo y utilizar unas gulas que estaban, a punto de caducar, en el frigorífico. Por supuesto, huevos casi siempre hay en casa y prácticamente en todas las casas. En un momento me vino a la cabeza este plato, porque patatas es habitual tener en casa. Como primer plato me plantee una ensalada, que yo llamo griega, y de segundo estos huevos con gulas y patatas. Dejé decidir,para el momento de servirlos, si los hacía rotos; o bien, dejaba a cada comensal que los rompiera en el plato. La cuestión es que  salió un menu de domingo muy bueno, sencillo, barato, rápido y de categoría "gourmet". Aunque es una receta muy sencilla,   la subo al blog para que tengaís una idea rápida y barata. Supongo que con el título, la mayoría imaginais  la receta.

Vamos a recordar un poco sobre las gulas. Estas estan realizadas con "surimi", que es una pasta de pescado blanco triturado. A esta pasta se le añade almidones, sal azucar, aceite y saborizantes y se realizan palitos de cangrejo o gulas. Como ya podeis sacar en conclusión es un alimento procesado. No es precisamente que yo utilice los procesados, es mas intento evitarlos en lo posible pero soy flexible y alguna vez, muy pocas, los uso. En contraprestacion destacar que tiene alto valor proteico, bajo contenido en grasas y en calorias y aporta Omega 3. Mi aconsejo es utilizar buenas marcas. Suelo usar sin gluten,  que permite su consumo a los celiacos. Si no quereis usar gulas esta receta podeis realizarla con gambas congeladas, tambien esta deliciosa, así evitamos tomar un producto procesado. 


Ingredientes:





Patatas, una mediana por comensal


 - Huevos 1-2 por persona


 - Gulas 50-75 grs por persona


 Ajos, guindilla, pimentón dulce, sal


 - Aceite necesario





Preparación:



1º Laminar los ajos, puse 3-4 dientes. Una guindilla seca partida y freir en 25-30 ml de aceite por comensal. Evitar que los ajos se quemen, porque amargan.


Añadir las gulas y rehogarlos 2-3 minutos para darles sabor a ajo y picante. Al final añadir una cucharilla de pimentón y remover  fuera del fuego. El pimentón se quema rápidamente. Se reserva.


Pelar las patatas y cortarlas en bastones gordos. Freirlas tapadas en aceite, asi quedaran blandas, como confitadas. Importante que sea patata de calidad.

Freir los huevos cuando semonte el plato.


Para presentarlo, colocar una cama con las patatas y encima poner las gulas.


Cubrirlo con los huevos fritos.


NOTA: Al llevar a la mesa se pueden romper los huevos con el cuchillo, para que la yema se esparza y mezcle con los demás componentes. Yo utilizo esta presentación, sobre todo si se rompe algún huevo al freirlo :). Sino, dejo que cada uno decida como lo quiere comer; si todo junto, o individual. A mí me gusta todo junto.




domingo, 1 de octubre de 2017

EMPANADA DE MANZANA. ANTIGUA RECETA DE POSTRE ASTURIANO





La diferencia entre tarta y empanada estriba en que: la empanada se trata de una masa  rellena de carne, pescado, verduras o bien frutas; por lo tanto puede ser dulce o salada; La tarta o pastel se denomina a una masa única o en capas,  que suele ser horneada.

En este caso hablamos de una empanada; ya que se elabora con una masa dulce con la que forramos un molde que luego rellenamos de una compota de fruta para finalmente hornearla.

En Asturias comienza la época de la manzana a finales de septiembre, es cuando  se comienza a recoger las primeras manzanas de la nueva temporada. Con tanto exceso de fruta en la casa se comienzan a realizar las mermeladas, dulces y sobretodo pasteles. Haciendo repaso en mi memoria,  el día  de fiesta en el pueblo, mi abuela,  ademas del típico arroz con leche, siempre hacía tartas de manzana. El número recetas que hay en la actualidad, en referencia a la tarta de manzanas, es increíble; en realidad todas tienen su atractivo. Hoy yo os subo una de las recetas de familia. Mi madre me la ha dicho esta mañana. Como estamos cerca de la  fiesta del pueblo  hemos recordado esta sencilla empanada.  Decimos empanada porque, como os dije al principio, se trata de una masa que se rellena con una compota de manzana. Espero que sea de vuestro gusto :)



INGREDIENTES


  • 850 grs. de harina de trigo
  • 1 kgr de manzanas
  • 2 yemas de huevo
  • 200 grs de aceite de girasol
  • 300 grs de azúcar
  • 50 gr de anís dulce
  • 1 cucharada de levadura en polvo royal
  • 1 palo de canela




PREPARACION


COMPOTA DE MANZANA


Lo primero es tener hecha una compota de manzana.  En este caso en concreto yo ya disponía de la compota de manzana, que mi madre había realizado el día anterior, por lo que os pido disculpas por no tener las fotografías, pero como quiero enseñaros la receta y este paso es tan sencillo, os lo transcribo punto por punto.

Pelar y picar en trozos mas o menos grandes las manzanas. Yo he puesto un kilogramo pero podéis hacer la cantidad que queráis, se conserva muy bien y se puede comer sola como un postre, o bien añadida al yogur o utilizarla para tartas, pasteles y todo lo que se os ocurra.

Añadir un vaso pequeño de agua y el trozo de canela, ponerlo todo a cocer. El tiempo de cocción es un poco a vuestro gusto. A mi no me gustan los trozos grandes, así que la dejo cocer hasta que fácilmente se deshace e incluso queda como un puré grueso. Otras personas prefieren que se encuentren trozos gruesos. Como la manzana al cocer suelta agua, aunque hayas puesto un vaso grande y veáis que tiene mucho caldo, eso no importa, la pasas por un tamiz o colador para dejar la compota seca, el agua que queda se puede beber como un refresco, no olvidéis ponerlo en la nevera .

El azúcar lo añado al final de la cocción, os he puesto unos 100 grs por kilo de manzana, pero eso depende del gusto de cada uno y de la acidez de la manzana. Sencillamente probáis y cuando encontréis el gusto que os apetece, ese punto es el correcto del azúcar.


MASA DE LA TARTA


Colocar en un cuento las dos yemas de huevo con los 200 grs de azúcar restante y mezclar con cuchara de madera


Añadir 200 grs de aceite de girasol y 200 grs de leche. Batir para conseguir que el azúcar se disuelva. 

Añadir el anís

Tamizar 700 grs de harina con una buena cucharada o equivalente (un sobre) de levadura Royal . Añadir la mitad de esta harina, a la mezcla anterior de huevos leche y aceite con azúcar; mezclar.


  Ir añadiendo  poco a poco el resto de harina. Al principio la masa es fluida y pasa a una pasta que se va endureciendo a medida que se añade mas harina. Se comienza a mezclar con un aparato eléctrico, pero finalmente se colocará encima de una mesa,  para continuar amasando con nuestros propias manos.

Un pequeño consejo es que, como al inicio se pega muchísimo, la harina se añade en nuestras  manos. Así ayudará a despegar los restos de pasta que nos quedan  en ellas. 

La forma de amasarla es rodando la masa sobre la mesa, veréis como a medida que añadáis harina y  ruedas la pasta, como si se tratara de un rulo, la pasta se ira desprendiendo.

Cuando la masa no se pegue, se envuelve en un plástico o bolsa y se deja reposar media hora  en la nevera.


He pesado exactamente la cantidad de harina que he gastado, y para estos ingredientes he utilizado unos 850 grs en total de harina. Yo os aconsejo que tamicéis 700 grs de harina con la levadura, pues esa cantidad seguro que la utilizais, luego he tenido que añadir otros 100 grs mas de harina, para amasarlo con las manos y conseguir que no se pegara y finalmente los 50 grs de harina restante, los he utilizado en formar la tarta, espolvoreando cuando estiraba la masa.

Con estos ingredientes me han salido dos tartas de un molde de unos 28 cm. Así que si queréis tener solo una, utilizar la mitad de los ingredientes, pero mi consejo es que hagáis dos. Primero porque esta buenísima y hacer dos al mismo tiempo ahorra tiempo y energía. Si queréis podéis utilizarla y sino congelar la masa y la tenéis para otra ocasión. Si  congeláis la masa,  cuando queráis usarla solo tenéis que descongelarla la noche anterior pasándola del congelador a la nevera. A la mañana siguiente estará lista para ser usada.



FORMACION DE LA TARTA



Mientras reposa la masa, untaremos el molde con aceite y colocaremos un fondo de papel de horno  para evitar que se pegue .

Una vez que la masa ha reposado, será mas fácil su manejo. Se divide en cuatro partes, si es que se quieren hacer dos tartas, si se opta por congelar entonces partiremos la mitad y de  esta misma haremos dos partes, de las cuales una tiene un poco mas de cantidad de masa, que se usara como capa inferior.

Se espolvorea con harina y con la ayuda de un rulo de amasar, extendemos la masa hasta dejar mas o menos un circulo que cubre la base del molde y también las paredes laterales.

Trasladamos la masa a el molde que ya tenemos preparado. Si rompiera la pasta, es fácil de arreglar colocando un parche de pasta y presionando un poco para que compacte. 


Pasaremos el rulo de cocina por el borde superior del molde que hará que quede perfectamente cortada y colocada en el molde

Rellenamos bien con la compota, que escurriremos si vemos que esta demasiado liquida. No olvidar de quitar el trozo de canela.

Extender  el resto de la pasta formando otro circulo, que servirá de cobertura .

 Con la ayuda de los dedos, cerraremos los bordes de la empanada. Con los dos dedos índices, en un movimiento de dirección opuesta, formaremos ondas en el borde de la empanada.

El resto queda a la imaginación de cada uno, para realizar los adornos. En este caso he tratado de representar una manzana .

 se pinta con huevo o bien con clara que nos resta y la metemos en el horno que previamente estará caliente a unos 170º. El tiempo de cocción depende del horno. Un vez cocida se deja enfriar sobre una rejilla.


NOTA: No es un postre muy dulce, si sois verdaderamente golosos podéis aumentar la cantidad de azúcar tanto en la compota como en la masa. Si queréis congelar la empanada una vez formada y sin hornear también se puede hacer. Mi familia la hacia de compota de manzana, pero en ocasiones mi abuela mezclaba manzanas y peras.