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miércoles, 4 de febrero de 2015

CABO VIDIO. FARO VIDIO. COSTA DE ASTURIAS




El Cabo Vidio se encuentra a dos kilómetros de Oviñana, en el concejo de Cudillero, Asturias.

Un bonito paseo con el paisaje de los acantilados, de casi 90 metros, es lo que podemos encontrar en este pequeño trozo de la geografía asturiana. En él se encuentra el Faro Vidio, último faro construido en España y que actualmente emite señales de forma automática. Estas son  imágenes que de seguro harán que os apetezca hacer una pequeña visita a este paraje.

Litoral Asturias.

Iglesia de Oviñana desde donde podéis iniciar vuestro paseo.











sábado, 3 de enero de 2015

ASTURIAS. RUTA FACIL PARA PASEAR O REALIZAR EN BICICLETA



Comenzó 2015 y seguro que muchos tenemos un par de kilos demás, por eso hoy he decidido no posponer mas el hacer un poco de ejercicio físico y que menos que, ya que el día lo merecía, dar una corta caminata de unos de 10 km, por la costa asturiana, ya que tengo el privilegio de vivir en Asturias.
No he madrugado, era mediodía cuando salí de Oviedo hacia Gijón, un bocadillo y una lata de refresco fue todo lo que metí en la mochila y comencé la minicaminata. Yo la comencé desde la zona del Piles pero en realidad su inicio está en la Iglesia de San Pedro recorriendo todo el muro de la playa de San Lorenzo y finalizando en el parque de la Providencia.
La ruta desde su inicio hasta el final son exactamente 5,750 metros; casi sin desnivel, fácil de realizar, y con la hermosa vista del mar Cantábrico a mi izquierda. Yo he realizado 8 km (ida y vuelta) y solo he empleado dos y media horas, incluido el tiempo de comer nuestro bocadillo y tomar el refresco bajo los rayos de un sol casi primaveral mas que invernal. Confieso que me he recargado de energía positiva.

Todo el camino viene marcado por unas placas que nos recuerdan los metros recorridos desde su origen, en las termas romanas de Campo Valdés. Su final se encuentra en el Parque del Cabo de San Lorenzo en La Providencia.
La ruta recorre varias esculturas como la de "sombras de luz" del escultor asturiano Fernando Alba Alvarez o el "Monumento a la madre del emigrante", conocido como "La Lloca" que representa el sufrimiento de las madres que vieron partir a sus hijos en la emigración.
Os subo unas fotografías por si alguno se anima a realizarla y aquellos que no seais de cerca, para que conozcas una opción si os dais  una vuelta por aquí.




martes, 8 de julio de 2014

LEYENDA DEL LAGO CAREZZA.





Posar tus ojos sobre el agua del lago es sentir el color , no es ver el color. Imaginaros un espejo que al mismo tiempo es transparente y, según la profundidad de tu mirada, alcanzas a ver el reflejo o el fondo. Alzas la vista y te encuentras el bosque de abetos coronado por las nieves y el gris azul de las montañas que, al mirar aun un poco mas alto, te hace comprender el color de “cielo azul”. ¡Una explosión de tonos y matices!. Sientes como la luminosidad te abraza y el frescor que producen las aguas te hacen respirar mejor. ¡Es la embriaguez de la hermosura!. Eso, y aún mas, es el Lago Carezza.



Cuenta la leyenda que en el fondo del lago vivía una hermosa ninfa, de cabellos largos los cuales lavaba y trenzaba a la orilla del lago. Mientras hacia su aseo le gustaba cantar; tenia una voz maravillosa que cautivaba a toda persona que la escuchaba. Ésta era muy tímida y reservada, por lo que ante el mínimo ruido buceaba al fondo del lago y nunca había sido vista por nadie, aunque todos sabían de su existencia por sus cantos. Así fue que un día, el mago que habitaba en los montes Latemar, bajó a la orilla del lago y la ninfa no le escucho acercarse. El mago enseguida quedo prendado de la belleza y cantos de la ninfa y cuando quiso dirigirse a ella, ésta hábilmente se hundió en las aguas. Durante mucho tiempo el mago bajaba de sus montañas para oír cantar y ver a la ninfa, pero ella nunca mas se dejó ver. El mago desesperado no sabia que hacer, había probado todo tipo de trucos para conseguir enamorar a la ninfa pero esta cada vez evitaba con mas habilidad al mago. Un día , desesperado, fue a pedir consejo a la Gran Bruja y ésta le dijo: - Si quieres retener a la ninfa solo tienes que hacer un arco iris que vaya desde tus montañas hasta las aguas del lago, la ninfa tendrá mucha curiosidad por saber que es y subirá por el arco iris hasta tu guarida, una vez allí la podrás raptar y tener para ti para toda la eternidad; pero ella no podrá verte, tienes que esconderte bien hasta que suba por el arco iris - . Así fue como el mago creo el mas bonito arco iris imaginable, con colores llenos de luz y luminosidad y donde el verde era el que mas destacaba. Extendió el arco desde la montaña hasta el lago. La ninfa, en efecto, cuando vio aquellos rayos de luz brillar se sintió atraída e intento subir por el arcoíris, pero el mago no pudo contener sus ansias de tener en sus manos a la ninfa y, antes de que ésta subiera por el arcoíris, salió de su escondite. La ninfa al ver al mago comprendió que todo era una treta para atraparla, así que rápidamente huyo a esconderse debajo de las aguas. El mago todo enfurecido y lleno de ira no pudo controlarse y rompió el arco iris. Los trozos se cayeron en las aguas del lago y se hundieron. Esa es la razón porque el lago Carezza tiene la luminosidad y el color de sus aguas. Reflejan la luz como un arco íris mágico

martes, 1 de julio de 2014

LOS DOLOMITAS: SERRAI DE SOTTOGUDA Y CAMPITELLO DI FASSA. VIAJE POR ITALIA, DE LA TOSCANA A LOS DOLOMITAS.

15 de junio de 2014

Toda la noche ha llovido, el tintinear  de las gotas sobre el techo de la caravana nos acurruco pero impidió que descansáramos bien, no obstante madrugamos y estuvimos indecisos que hacer. El pronóstico del tiempo no augura nada bueno. Es increíble, hemos pasado de 45 grados en la Toscana a 11 grados esta mañana. Estamos un poco perdidos, no sabemos si continuar con nuestro plan o dar un giro rotundo a nuestras vacaciones y abandonar la visita a los Dolomitas. Me asomo por la ventana y la niebla cubre todo. Me apetece un buen tazón de chocolate caliente con una rebanada de pan y mantequilla. El chocolate lo tengo, el pan no. Es domingo y solo tenemos “crackers” de pan. En mi empeño de “dieta sin pan” para evitar  mojar las salsas, solo he cargado sucedáneos de pan; pero esta mañana lo que realmente me apetece es una buena baguette de pan tierno, crujiente, y que pueda untarla con mantequilla. Imposible, ¡si quiero comer pan solo dispongo de crackers!. Preparo la taza de chocolate caliente  y después de beberla decidimos quedarnos en la zona, pase lo que pase. En realidad en invierno también se visitan las montañas, así que seguiremos adelante. 
Mientras divagamos sobre que hacer, la lluvia amaina y la bruma comienza a disiparse. Nos ponemos en ruta a Serrai de Sotoguda, una lastima que las montañas estén medio cubiertas y no podamos apreciar su magnitud mientras realizamos el recorrido. Aparcamos la camping-car cerca de la entrada al cañón; esta frio pero al menos no llueve. Nos acercamos a la entrada y pagamos dos tickets. El paseo se considera fácil y corto. 
Este cañón esta formado por un terremoto que abrió una brecha en el terreno y, posteriormente, la erosión de las aguas hicieron el resto del magnifico paisaje.
Son dos kilómetros de recorrido, todo el trecho es  de fácil acceso y sin apenas desnivel. Es una excursión para hacer en familia con niños pequeños.
Apenas podemos hablar entre nosotros porque el ruido de las aguas impiden que nos entendamos fácilmente, no obstante es un buen paseo para disfrutar la naturaleza acompañado por tus propios pensamientos. Realizo el camino parándome cada dos minutos a captar las imágenes. 
Me encanta el agua descendiendo a pequeños saltos en los desniveles, formando minicascadas y acompañada por la música que produce. Todo esta húmedo y verde, estamos aún en primavera. Este pequeño paseo se puede hacer en invierno y me imagino que será espectacular con zonas heladas. 
De hecho hay un trozo de pared por la que se desliza el agua que justo en invierno se congela, es llamada la Catedral de Frozen. Yo solo veo los reflejos, que forma el agua con algún rayo del sol que comienza a salir, y se posan en la pared vertical. 
Me encuentro también con un santuario a la Madonna. Una virgen puesta para proteger a las gentes durante la primera guerra mundial, aunque ahora creo que es una copia de la original, pero ambas, la original y ésta están inspiradas en la Virgen de Lourdes. 
Mas adelante me encuentro con el crucifijo, no se muy bien pero supongo es también como protector y 
finalmente una pequeña capilla de San Antonio, protector de los animales del valle. 
No dejo de admirar la hermosa cascada, llamada de Frozen, como el nombre del riachuelo que la forma. En la época de la primavera, con los deshielos es cuando se forma el gran torrente de agua que cae a gran altura, mi cámara apenas puede captar toda la imagen. Tomo varias instantáneas y continuo el paseo. Una pareja de deportistas auténticos nos pasan casi corriendo, ella incluso va ligera de ropa a pesar de la temperatura baja. No me extraña que con el ritmo que lleva le sobren calorías. Es hora de comer y damos la vuelta en dirección al pueblo, abandonamos este lugar lleno de leyendas, entre las cuales se encuentra que el rey Ombro se refugio en este cañón y cubría sus entradas con dos puertas de oro. Existe un tren que en verano hace el recorrido turístico, pero no funciona aun, se encuentra aparcado y solitario junto a la cabina de venta de tickets. No sabemos a que restaurante ir para comer, parece mentira que en un pueblo tan chico haya tantas ofertas, finalmente nos decantamos por un pequeño restaurante que anuncian pizza hecha en el día. Me apetece comer autentica comida italiana. Pregunto si los espaguetis son receta tradicional y la camarera me promete ofrecerme unos auténticos espagueti carbonara. Pregunto los ingredientes de la formula mágica, pues Tino y yo manteníamos la duda si los auténticos se hacían con nata y huevo o solo con huevo. 
En este restaurante que garantizan receta original me dicen que llevan nata y huevo. Los pruebo y están buenísimos, 
lo mismo que las pizzas que pedimos. Ya no queda mas hueco en nuestros estómagos que para un café que ofertan a diferente precio según la gentileza con la que lo pidas. 
Una nota de humor que me saca una sonrisa y no puedo evitar hacerle una fotografía al cartel que luce encima de la caja de pagos de la barra. 
Después de comer nos dirigimos a Campitello di Fassa, tenemos las coordenadas de un camping para pasar la noche. 
En el camino de retirada las imágenes de las montañas hacen que aparquemos la camping car para realizar unas fotografías de los Dolomitas, ¡están impresionantes.! ¡Como lamentamos que no haga buen tiempo y sol para que nos muestren esos tonos rojizos tan popularmente conocidos! Los Dolomitas no son otra cosa que una barrera petrificada de coral de ahí que luzcan esos tonos según la luz del sol. Todo, nunca puede ser perfecto, y en esta ocasión el sol no permite que podamos ver esos tonos del rosado al rojo. Yo voy cogida a la cámara para ir sacando las instantáneas y de tanto mirar las montañas y tan cercanas comienzo a marearme; la subida esta repleta de curvas. Antes de la hora prevista llegamos al camping, estupendo y cómodo. 
Como aun es temprano y tenemos tiempo suficiente, nos dedicamos a dar un paseo por el pueblo de Campitello di Fassa y continuamos hasta el pueblo vecino  a lo largo del riachuelo que cruza el camping.  Es un paseo llano, muy agradable; entre praderas del valle a un lado y   la sombra de pinos en el contrario. 
Encontramos algún banco para reposar en los días calurosos del estío. El suelo se encuentra sembrado de piñas caídas, y hoy como ha llovido el olor a tierra húmeda inunda el ambiente. 
Comienza a marchar la luz del día y retomamos el camino de regreso al camping, un gato nos recibe cariñosamente y se introduce dentro de nuestra caravana investigando los olores nuevos para él. Hoy no nos hemos olvidado de sacar del congelador el pulpo y vamos hacer un buen pulpo a la plancha, con pimentón y un buen aceite de oliva,  para la cena. 
Tino lo prepara muy bien y le dejo hacer esa labor mientras yo me dedico a escribir el post para el blog.


NOTA: Información para autocaravanistas

Campitello di Fassa

Camping Miravalle:
Un camping cómodo. Buena calidad en general. Duchas y Sanitarios en un pabellón que dispone de calefacción y muy agradable. Dispone de Wifi. Por dos personas el precio fue de 27 euros aunque disponen de varios precios según potencia de luz y tamaño de plaza. Buena relación calidad/precio. Integrado en el pueblo.
GPS
Norte: 46.475º
Este: 11.7406º

lunes, 23 de junio de 2014

CAMINO DE LOS DOLOMITAS: LIMONE, PIRAMIDES DE SEGONZANO Y MOENA

14 de junio de 2014

Esta mañana hemos tenido un día mas calmado. De hecho ha sido el primer día que no pusimos despertador, pero pronto estábamos en pie. Dimos un paseo al borde del lago. Torbole y, en concreto nuestro camping, invita a relajarse plácidamente. Queríamos prolongar la estancia pero la parcela estaba comprometida para las doce de la mañana, así que con dolor de corazón decidimos visitar Limone, que habíamos leído era un pueblo “autentico”. La carretera hasta allí es verdaderamente estresante, llena de tráfico y eso que aún no estamos en temporada alta. Todo lo bueno no podía juntarse en esta parte de Italia J. Tino un campeón conduciendo por estas carreteras sinuosas y estrechas, y mientras el evita los coches que invaden mas de su propio carril, yo voy sentada con la cámara intentando captar la imagen del día. Al anochecer es cuando hacemos nuestro resumen mental y miramos las fotografías para memorizar aun mejor los lugares.
Limone es un pueblecito que, si tengo que decir una sola palabra diría, es “empinado”. Antiguamente tenia muchos bancales de limoneros pero han desaparecido.
Desde la carretera central descienden unas calles, estrechas y tortuosas, que abocan al puerto, en la parte baja, donde se ensancha un poquito y  hay un par de restaurantes con una temperatura muy agradable para comer. La comida no la probé solamente sacamos algunas fotografías.
Al bajar por una calle, a mano derecha, nos encontramos una frutería, en la cual en una especie de canasta, vendían una fruta color amarillo casi del tamaño de melones galia. Al inicio comenzamos a discrepar si serian o no lo que parecían ser ¡limones gigantes!. Después de traducir los carteles escritos en italiano, si que vimos que eran exactamente eso, limones supergigantes. En mi vida había visto ese tamaño, ¡lo que es el viajar! J .
Entramos en la tienda de la calle un poco mas abajo y compramos una minibotella, unidosis, de licor de aceitunas en grappa. Sentimos curiosidad de saber el gusto; era realmente aceptable. La cantidad era la que conocemos en España como “chupito”. Ese pequeño trago de licor digestivo para después de las comidas.
Antes de irnos de Limone, decidimos tomar un “momento concepto de la vida”. Esto es llamado así en nuestra familia cuando, después de una ardua tarea o un pesado día, te sientas plácidamente a charlar y tomar un “trago”. Nos ofertaron “aperol” y a mi que me gusta probar todo lo típico de los sitios por los que paso,  rápidamente acepté la propuesta. Exactamente tomamos un Aperol spritz; lo de spritz tuvimos que preguntar que era, y sencillamente es un aperol “seco”. El color es un poco rojizo, no llega a ser un vino rosado, quizás un poco mas intenso. Nos lo sirvieron con una rodaja de naranja y desde luego estaba muy bueno. Como no estoy acostumbrada a la bebida, con una copa me sirvió para todo el día y creo que mañana también voy servida de dosis de alcohol. El lugar era un pequeño bar familiar con una terraza que era la única parte llana de la calle, ha sido realmente un buen “momento concepto de la vidaJ.
Allí me entere que era el pueblo originario del famoso limoncello que se toma como digestivo después de las comidas.  El calor  apretaba pero mas tolerable que en la Toscana. Finalizada nuestra visita a Limone pensamos visitar las famosas Pirámides de Segonzano antes de llegar al Valle di Fassa, pero debíamos de hacer un alto para la comida. Encontramos afortunadamente un bonito lugar debajo de los pinos, a la sombra y donde nuestra autocaravana no impedía el paso. No paramos mucho tiempo pues en Limone el “concepto de la vida” se había hecho un supermomento y debíamos aligerar. No obstante nos dio tiempo para tomar un café y salir en busca de las famosas Pirámides. Llegamos pasadas las cinco . Un chico joven, muy amable, quito su coche para que nosotros pudiéramos aparcar la camping-car sin problemas. Después de leer las instrucciones, a la entada, cogimos los prismáticos. Olvidamos los bastones de montaña pero no nuestras cámaras. Pagamos los tres euros que cuesta el ticket y pasamos la barrera, ya en ese instante yo sentí desánimo, lo que veían mis ojos era una empinada pendiente a mas de cuarenta cinco grados y unos veintiocho de temperatura. Respire hondo y me sentí como si hiciera deporte de escalada de toda la vida.
Me lancé cuesta arriba, pero los escasos 50 metros de subida preciso de dos paradas para tomar aliento. Suponía que la sensación de imposibilidad era al principio, pues en la barrera de entrada ponía bien claro: “dificultad: medio-fácil”. Pensé para mis adentros: - el medio debe de ser esta subida y luego se hará mas llano –
Detrás de la primera subida había escaleras de madera haciendo caracol. Cerré los ojos un segundo haciendo el gesto de capacidad, y comencé a subir. La pendiente de subida no aminoraba por muchas escaleras que subiera, y yo seguía pensando: - ¿pero quien ha sido el que valoró esto como medio-fácil? – No recuerdo las paradas que hice; desvié mi concentración de la dureza de la subida, en admirar el entorno. Un bosque absoluto en que apenas se veía mas allá del sendero; pero afortunadamente muy fresco.
Encontré fresas salvajes y pare a fotografiarlas como si fuera la primera vez que las veía, pero en realidad es que buscaba cualquier excusa para tomar aliento. Habíamos leído que el grupo del segundo nivel era el mas bonito, así que yo ya había desechado la idea de ver los tres niveles antes de empezar;  a lo sumo si el primero quedaba de paso vería dos, pero el tercero me negué en absoluto cuando vi  aquellas pendientes. Llegamos a una bifurcación que te daban opción al primer nivel a la izquierda y, segundo y tercero, a la derecha. ¡Me chafaron! Tenia que optar por la derecha. Debajo estaba escrito el tiempo de llegada; al nivel uno, unos veinte minutos, y al dos cincuenta. Calculé mentalmente si podría hacerlo y sentí que si, pues lo favorable para conseguirlo era que la sombra bajaba bastantes grados la temperatura ambiente. En silencio, (porque yo cuando me canso no digo ni palabra) seguí subiendo escaleras y pensando que podría haberlas contado, porque recordaba una subida a un monasterio que eran mas de cuatrocientas cincuenta y aquí se pasaban;  esa era  mi sensación.
Había un hermoso banco en el camino que por supuesto pose mis posaderas durante unos minutos. Continuamos y otro letrerito anunciaban el lugar: Pirámides del segundo nivel a veinte minutos pero paso “chiusso” y las del tercer nivel a cincuenta minutos. No había vuelta atrás, después de todo aquel esfuerzo si quería ver algo tendría que subir al tercer nivel que en un principio había descartado. ¡Pues nada!, ¡ánimo y para adelante!. Encontramos una pareja por el camino, yo mentalmente hice una valoración de la mujer, si era mas o menos capaz que yo. Estaba mas delgada, era quizás un poco mas joven, pero se la veía “intacta” aunque ella bajaba, el sudor ya había quedado en la cima y ¡seguro, seguro que se había mirado al espejo y compuesto antes del descenso!. ¡Si ella había podido llegar yo no iba a ser menos!. Seguí adelante y en esta ocasión sin la intención de dudar si lo iba a conseguir o no.
De pronto, entre el follaje vi la silueta de una especie de chimenea como bien describen. La piedra haciendo de techo, bien redonda, y debajo afiladamente y ensanchando la base, una columna color tierra. Preparé mi maquina fotográfica sospechando que igual seria la única que podría ver, la vegetación era exuberante y no dejaba vislumbrar mucho. Continuamos y aun otro letrero marcaba que solo quedaban veinte minutos para llegar al tercer grupo. En ese instante ya me vi capaz de conseguirlo. Unos escalones mas, una subida y al fin una pareja con un bebé descansaba justo en el final. Me asomé con ansia a la barandilla con la cámara lista para tomar las instantáneas y ¡oh! La vegetación cubría todo, apenas un pequeño trocito  de las pirámides…era como una burla de la naturaleza que me hacia una mueca graciosa.
De todas formas lo fotografié y descanse unos minutos pensando tomar el camino de descenso. No me sentí frustrada porque a medida que subía sospechaba el final. Justamente la pareja, que amablemente había apartado el coche para dejarnos aparcar la autocaravana, subían con su perro. Ya éramos como conocidos de toda al vida y nos paramos a intercambiarnos unas frases, ellos por supuesto en italiano y nosotros a saber en que idioma; porque he descubierto que en Italia hablo una jerga incalificable. Utilizo todas las palabras que conozco sinónimas en otras lenguas, todas juntas y a la vez, con la base del francés y el español. Creo que solamente aquí podré repetirlo.
Nos enseñamos entre los cuatro las escasas fotografías tomadas desde los diversos puntos. Nos lamentamos conjuntamente  por estar cerrado el paso al nivel dos. Ellos habían ido al nivel uno previamente y parecía que tenían algunas fotografías mejores que nosotros. Mentalmente, al descender, yo ya sabia que Tino iba a intentar acercarse al nivel uno a intentar captar las imágenes para el recuerdo. Yo ya pasaba de la fotografía de las pirámides y eso que quería algunas bonitas para el blog. Al descender nos encontramos con una pareja de alemanes que subían, estaba un poco mas complicado la comunicación pero aún así nos saludamos. Como vimos que salían justamente de la zona prohibida y estaban sanos y salvos, yo anime a Tino a adentrarse detrás de la cinta de prohibido mientras yo esperaba sentada en un tronco de árbol con piedras al borde del sendero. Exactamente Tino fue lo que hizo, ir a captar las imágenes del nivel dos mientras yo me quede un poco indecisa de si seguirle o no. Opté por quedarme y recordé los prismáticos que llevábamos y que aun no habíamos utilizado. Me pareció un exceso de energía cargar con ellos para nada, así que me entretuve en sacarlos y mirar los troncos de arboles, porque otra cosa era imposible. Atisbé en el horizonte y comencé a sentirme como una aventurera buscando señales entre el bosque. ¡Ni siquiera un animal!, tan solo hojas y troncos. De pronto a lo lejos y tapada se podía observar otra piedra sostenida por una ce las pirámides, pero imposible fotografiarla solo saldría la hojarasca. El tiempo me paso rápidamente ensimismada en mis pensamientos y Tino rápidamente volvió con algunas fotografías mas que añadir a nuestros recuerdos. Descendimos otro trecho, ya el sol se iba ocultando. La subida nos había llevado unas dos horas y media. Cuando llegue a la base no puede evitar mojar los pies en la fuente potable que se encuentra al lado de la entrada. La taquilla ya estaba cerrada.
Haciendo un balance había sido demasiado esfuerzo para pocos logros, sobretodo porque desde la base se divisaba lo que parecía ser el primer grupo de pirámides de forma mas clara que durante todo el ascenso. A veces ocurren estas cosas, no todo el viaje ha de desarrollarse de manera perfecta, aunque a pesar de no ver las pirámides como en un principio imaginaba, resulto ser, al final, una agradable tarde.
El tiempo cambio de forma radical y unas nubes de tormenta comenzaron a dibujarse en el cielo. Nuestro destino era un área de camping en Moena. Era el atardecer comenzando a desaparecer la luz cuando llegamos. Un bar regenta el área de autocaravanas que queda a la orilla de un riachuelo. Llovía y la temperatura había descendido varios grados. El lugar era muy tranquilo y estábamos como asentados en el bosque. Me conecte a una señal wifi y, de pronto sentí mi instinto de piratear la red si podía, y así hice, probé algunas palabras que podían ser la clave de acceso y la magia se hizo. En aquella tarde noche lluviosa, alejados de la civilización y perdidos en la entrada a los Dolomitas, teníamos conexión a internet por wifi, y lo mejor de todo, ¡pirateada!.  Preparamos la cena, Lo que iba  a ser un pulpo con patatas tuvo que convertirse en una ensalada de lentejas, al habernos olvidado el descongelar el pulpo. Me dedique al blog mientras Tino se dedicaba a las fotografías. Las gotas de lluvia caían sobre el techo y junto con el ruido del riachuelo hacían la música de acompañamiento a nuestra velada.

NOTA: Información para autocaravanistas

LIMONE

Parking Limone:  2,40 euros la primera hora y a 1 euro las sucesivas. Se puede pasar la noche a 1 euro /hora. No tiene ningún tipo de servicios.
GPS
Norte: 45º 48’ 790’’
Este: 10º 47’ 470’’

PIRAMIDES DE SEGONZANO
Es un parking en la base de las pirámides desde donde se tiene acceso. Hay un pequeño bar a la izquierda . A la entrada de la pirámides se encuentra una fuente de agua potable.
GPS
Norte: 46º 10’ 52’’
Este : 11º 15’ 50’’

MOENA
Es un área dependiente de un bar, donde se realiza los pagos. A la orilla de un pequeño rio. Tiene todos los servicios. Con electricidad pagamos 16 euros.
GPS
Norte: 46.35223º

Este: 11.63145º

domingo, 22 de junio de 2014

LAGO DI GARDA: MALCESINE Y TORBOLE SUL GARDA. VIAJE POR ITALIA DE LA TOSCANA A LOS DOLOMITAS.

13 de junio de 2014

 
El despertar enfrente al Lado Di Garda, fue un regalo a los ojos. Un cisne delante de nosotros se paseaba con su desplazamiento armonioso. Fuimos a dar un corto paseo entre los aloendros en flor que bordean el agua; ya no olía a “zotal” sino que se respiraba la brisa del lago.
 En el azul del lago se veían algunas embarcaciones que se disponían a navegar. El calor era mucho mas tolerable que en la Toscana, apenas veinticuatro horas antes y, en cuanto comenzó a hacerse notar, nos dirigimos a Torbole . 
Antes de llegar queríamos pasar por Malcesine donde se puede ver el castillo Scaligeri, del siglo XIII. Construido por los Scaligeri de Verona en 1277. Estacionar se estaba poniendo un poco complicado, no quiero imaginarme en época de julio y agosto. Tuvimos suerte y encontramos un parking de tamaño suficiente para nuestra camping-car. Es el problema de las autocaravanas que, cuando visitas las ciudades, el encontrar un lugar a veces resulta un poco difícil; aunque los parkings están señalizados si se permite o no, haciendo mas fácil el asunto.
El calor seguía apretando, aunque un poco menos que en los días previos pero, a mediodía, mas apetecía una sombra que visitar la ciudad; por lo que Malcesine se resumió en una corta estancia. Intentamos ver el castillo pero estaba cerrado. Es una ciudad con muchos turistas. Tiene un funicular que sube al monte Baldo ya que la propia ciudad esta a los pies de la montaña oculta entre olivos, cipreses y aloendros. Aquí fue donde Goethe comenzó su viaje por Italia. Cuenta una historia que se puso a dibujar el castillo en un papel y lo vieron, lo que hizo que pensaran que era un espía y estuvo detenido hasta que se aclaro el asunto. Hoy en día existe una estatua y varias placas en su conmemoración.

 Sacamos algunas fotografías, llegamos a la bahía, y nuestras cámaras siguieron trabajando, ¡parecíamos turistas japoneses!. 
La temperatura se iba incrementando a medida que pasaba el tiempo. Hacer fotografías se estaba haciendo muy costoso por el sol, así que nos dirigimos a Torbole donde teníamos las coordenadas de un camping. La carretera que bordea el Lago di Garda, no solo es estrecha y sinuosa; sino que además esta repleta de tráfico y eso que aún no estamos en plena temporada estival. ¡No quiero imaginarme como se debe de poner esto en los meses de julio y agosto!. Íbamos pasando pueblo tras pueblo y, aunque en algunos queríamos parar, el no disponer de una dirección para el parking de la camping-car, lo dificultaba. Lo ideal, pienso yo, es venir a pasar unos días en esta zona con las bicicletas; pero la cantidad de tráfico no se si dificultará en extremo el paso de los ciclistas. De lo que si está repleto es de gente en motos; lo que les permite disfrutar de todas las ciudades de forma tranquila. Existe un autobús que hace el recorrido por varios pueblos del borde del lago; con una frecuencia de cada hora y que comienza su recorrido antes de las seis de la mañana y se prolonga hasta las 19 horas.
La conducción de la autocaravana llegó a ser un poco estresante, por la carretera sinuosa, la cantidad de tráfico y lo estrecho de las calles. Llevábamos anotada un área de estacionamiento, no un parking, pero el destino quiso que las coordenadas no marcaran la entrada exacta sino un poco mas lejos, eso hizo que cogiéramos otra calle de entrada, lo que supuso entrar en una zona tan angosta que el retrovisor derecho se desarmo. 
Teníamos que parar lo mas rápido posible a encajarlo, de tal manera que vimos señalizado un camping y ya sin muchas opciones a decidir si sí, o si no sería aquel el que queríamos; entramos directos. Necesitábamos reposo inmediato. El estrés de la carretera y el calor, estaban haciendo que lo que debería ser placentero comenzara a volverse irritante. 
A veces el destino tiene guardadas sorpresas, el camping de primera vista nos gusto y decidimos quedarnos allí mismo. El chico de recepción al ver que éramos españoles y de Oviedo, se le agrando la boca con la sonrisa y exclamo: - ¡La vida es curiosa a veces! - . Hablaba español, al menos a un nivel que se le entendía perfectamente. Nos contó que estaba preparando el viaje a Asturias para realizar el camino primitivo de Santiago, el y su chica, pero que sería en el mes de noviembre; de momento debía de trabajar en la temporada alta del camping. No se si fue casualidad o cierta empatía, nos dio la mejor plaza del camping. Digo la mejor porque estaba en la zona donde mas brisa corría; amplia y con el suelo todo mullido de un césped verde. A mi me pareció el paraíso poder quedarnos allí. 
Esta situado justo al borde del lago y directamente se sale a una playa de piedra. Yo quería quedarme mas de una noche, pero la fortuna se nos había hecho notar pero no eternamente. Aquel lugar tan estupendo solo podíamos disfrutarlo hasta las doce de la mañana del día siguiente. 
Teníamos casi unas veinticuatro horas de vivir en las antepuertas del paraíso. Hicimos las labores de ocupación de la plaza y rápidamente salimos a dar un paseo por la playa y orilla del Lago. Vimos gente preparada para el windsurf, con sus trajes de neopreno. El agua cristalina y, siendo aún las siete de la tarde, me apeteció aunque no bañarme por no llevar puesto el traje de baño, si el mojar mis pies y probar el agua. El placer que sentí es indescriptible, al notar el agua fresca subir por mis tobillos y alcanzar mis pantorrillas, dando masaje a mis piernas abotargadas por el calor. Tenia tal cara de felicidad que un chico joven se acerco a mi, era suizo, vestido de neopreno y me preguntó si encontraba el agua muy fría. Creo que confundió mi alborozo de poder refrescarme con un escandalo por la temperatura del agua. Yo le explique, allá como pude, que era todo placer el poder mojarme. Hablaba ingles, otra vez mas me di cuenta que es imprescindible esa lengua para salir por este mundo, pero obvie mi desconocimiento remarcándole que, como un suizo no hablaba francés, eso no era aceptable. Entre risas, Tino, él y yo llegamos a comunicarnos. Le gustaba hacer windsurf pero  ¡sin olas!, solo con el viento. Mi propuesta de que viajara a Asturias a realizar el deporte fue rechazada por las grandes olas del Cantábrico.  Al final resultó que era él quien encontraba el agua superfria y me decía que solo estaba a dieciocho grados. A mi me parecía una delicia y recordaba los catorce grados de nuestras playas en algunos días. 
Proseguimos el paseo y vimos a la gente practicando sus deportes , gente en bicicleta, y sobretodo gente pescando en el lago, metidos en el agua hasta la cintura.  Nos retiramos a cenar. Escuchamos el primer gol el partido España Holanda y un silencio absoluto en el camping, concluimos que éramos los únicos españoles allí asentados. A medida que íbamos cenado fue cuando comenzó el griterío por los goles que marcaba Holanda. Estaba claro de quien eran forofos los acampados. Salimos a pasear pero esta vez un corto paseo a la playa y nos fuimos a dormir.


NOTA: Información para autocaravanistas

Malcesine

Area de parking: siguiendo la carretera a la salida norte del pueblo a mano izquierda, Siento no haber anotado las coordenadas. Esta es un área amplia, mas adecuada y mejor para autocaravanas. Nosotros nos quedamos en un parking en la parte mas alta del pueblo, al que se acede por una carretera repleta de gente caminando que hace difícil el acceso. Tampoco tengo coordenadas.

 Torbole
Camping Al Porto:
GPS
Norte: 45.87194º
Este: 10.87305º
Este nos pareció un camping muy agradable, aunque desconocemos los otros que hay justo al lado. Hay varios por la zona. En éste, la ocupación era muy alta. Curiosamente resultó que éste era aun mas barato que el Área que quedaba un poco mas allá. Dispone de Wifi.

Area en Torbole:
Datos en www.campingcar-infos no estaban exactos. Las coordenadas exactas son:
Norte: 45º 52.361’

Este : 10º 52.355’