¿QUÉ ES UN PREBIÓTICO?. ¿CÓMO ALIMENTO A MI FLORA INTESTINAL?
¿A que produce un poco de lio entender estas dos palabras: prebiótico y probiótico?. La diferencia de como se escriben es una vocal, pero su función es totalmente diferente. Muchos sabéis, y ademas cada día se habla mas, de la flora intestinal y la multitud de funciones que tiene. La flora, aunque se llama flora no es un ramillete de flores intestinales, sino el conjunto de microorganismos vivos que habitan en nuestro intestino en simbiosis. Resulta que en nuestro intestino tenemos millones, lo que leéis, mejor dicho tenemos billones de bichitos microscópicos que viven en nuestro interior y producen sustancias, que no solo son beneficiosas para ellos, sino también para nosotros. Tener una buena flora intestinal nos da mucha salud.
Ese conjunto de millones de microorganismos es lo que llamamos la probiota. Cuando tomamos un probiótico lo que hacemos es ingerir esos microorganismos vivos. Por ejemplo, un típico alimento con probióticos es el yogur que contiene el famoso lactobacillus. Los alimentos fermentados, sean kéfir, yogur, quesos, kombucha etc, contienen probióticos que regulan la digestion, previenen las infecciones y aumentan el sistema inmunológico. Ahora ya sabemos porque es bueno comer alimentos fermentados.
¿A que llamamos prebióticos?. Pues sencillamente al alimento de esos microorganismos.
Para que la probiota se multiplique en nuestro intestino, necesitan comida. Esa comida que utilizan, son fibras alimentarias que no digerimos, que pasan del intestino delgado al grueso, donde se encuentran los microorganismos de nuestra flora intestinal y así ellos pueden alimentarse y reproducirse. Finalmente nosotros nos beneficiamos de esta simbiosis en, como dije anteriormente, tener mejores digestiones, mejor inmunidad, menos infecciones y una gran multitud de beneficios que poco a poco se van descubriendo a medida que investigan la microbiota.
Todo esto anterior os lo cuento, porque supongo habéis leído, de que se aconseja que las patatas y el arroz, es mucho mejor enfriarlos de 12 a 24 horas en el frigorífico después de cocinados. O sea, que comerlos al dia siguiente es muy aconsejable. ¿Porque?. Pues porque llevan almidón que al enfriarlo sufre una transformación y pasa a ser almidón resistente. Eso significa que no es digerido y absorbido en el intestino delgado, como el almidón normal, sino que por el proceso de enfriamiento pasa a ser como una fibra vegetal que no se absorbe y pasa directamente al intestino grueso, allí se encuentra con nuestra microbióta, o sea con nuestros probióticos, que se dan un festin; ya que ese almidón resistente es su alimento. Ellos se deben de poner superfelices y nosotros nos vamos a beneficiar en: mejorar nuestra digestión, en no aumentar tan fácilmente de peso y en tener todas las vitaminas, y sustancias beneficiosas que nuestra microbiota nos aporta.

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