lunes, 21 de abril de 2014

BIZCOCHO BIO YOGOURT CON AROMAS.

He nacido en la montaña, en aquella época toda mi alimentación prácticamente era biológica-ecológica. Los pesticidas sí existían, pero la gente no pagaba dinero para comprar algo que  les resultaba muy caro. Aunque existía los abonos químicos preferían los excrementos de animales, y recuerdo como hacían sus pócimas con productos naturales para luchar contra las plagas del pulgón o cualquier otro insecto. Poco a poco nuestra alimentación fue invadida por los pesticidas, conservantes y demás productos químicos utilizados para la conservación, o bien aumentar la producción agrícola. Esto nos llevo a acostumbrarnos a envenenarnos lentamente y a, en ocasiones, olvidar el verdadero sabor de los alimentos. De pequeña me encantaba la fruta y vi como con el paso de los años, a pesar de saber de los beneficios de la fruta, mi alimentación estaba restringida a algunas piezas a la semana y mas por obligación que por gusto. El año pasado viví en París, quiso el azahar que el pequeño estudio que alquilé, estaba justo al lado,  el mejor mercado de productos bio-ecologicos de París. Así los domingos, mi día libre, me paseaba entre los puestos de frutas y verduras ecológicos. Hacía mis compras para la semana y volví a descubrir los sabores de mi infancia. De pronto encontré aquel sabor a plátanos de cuando era pequeña, y no el sabor a masticar un trozo de madera blanca con discreto sabor a banana. Mi consumo de frutas aumento considerablemente y mi piel hizo gala a este cambio. Mi aspecto físico mejoro y mis digestiones comenzaron a hacerse sin la sensación de flatulencias e hinchazones a las que ya estaba habituada. Comencé a adentrarme en la dieta bio-ecologica, y aunque no me convertí en una fanática, sí que incorporo, cada vez con mas frecuencia, los productos bio-ecologicos. Es difícil en ocasiones encontrarlos, ademas de ser un poco mas caros; pero realmente merece la pena, porque nuestro cuerpo,en realidad, es la casa donde residimos durante toda nuestra vida. Nos permitimos comprar un modelo superior de coche, pagamos por ello sin protestar y en cambio, para cuidar nuestro cuerpo, en ocasiones somos reticentes a gastar unos euros de mas, aún pudiendo hacerlo. 
Yo he decidido cuidarme, así que sin llegar a extremismos evito comer productos sin control bio-ecologico. No soy vegetariana, pero sí disfruto de la comida vegetariana. Las hortalizas, legumbres frutas, huevos y pescado son la base de mi alimentación y relego la carne para contadas ocasiones sin llegar a renunciar a ella. Cada día estoy mas contenta de mi decisión en cuanto a la alimentación y es mi idea en este blog, transmitir poco a poco mi evolución en dirección a una alimentación sana y que mejore mi salud.

El bizcocho de yogourt es superconocido, se ha extendido por todas partes que existen yogures. En ésta ocasión yo lo he realizado con una variación muy pequeña. Cada vez que lo hago, cambio algún aroma  o hago una discreta modificación.

Ingredientes

2 yogoures bio naturales
2 medidas de aceite de girasol bio
4 huevos ecologicos
5 medidas de azucar bio
6 medidas de harina bio
un sobre de levadura bio para postres
50 grs de almendra granulado bio
una cucharadita de aroma grosella bio.
(Uso de medida el propio vasito del yogourt)

Preparación

1º Bato en una fuente, los huevos, el aceite, el azúcar los yogures y el aroma de grosellas. En ocasiones pongo todos los ingredientes y luego los mezclo todos juntos, en otras ocasiones bato primeramente los huevos hasta conseguir una consistencia espumosa,  y luego añado uno a uno, los ingredientes siguiendo el orden de: primero huevos, luego azúcar, seguido del aceite para finalmente añadir los aromas.

2º Añado a cucharadas la harina mezclada con la levadura y revuelvo todo junto. La idea final es conseguir una masa fluida pero que tarde en deslizarse.

3º Coloco un papel de horno en el fondo de un molde desmontable y pinto las paredes del molde con una servilleta impregnada de aceite de girasol para que no se pegue al cocer.

4º Como decoración en esta ocasión, después´de verterlo en el molde le puse una capa del granulado de almendra, lo que hará una capa crujiente con sabor a almendras cuando se deguste. 

5º Precalentar el horno a 180 grados y cocerlo entre 35 a 40 minutos. Para saber si esta cocido se pincha con una brocheta y esta debe de salir limpia.

6º Se saca y se deja enfriar un poco para luego desmoldarlo y dejar que enfríe sobre una rejilla. La presentación final se le puede espolvorear con un poco de azúcar glass.

Nota: Otra variación que suelo hacer, es añadirle un par de manzanas peladas y partidas a trocitos, esto lo hará mas jugoso y en otras ocasiones parto las manzanas en cuatro cuartos y estos a su vez en cuatro trozos pelados y con ellos decoro la superficie. Si en algún momento de la cocción vemos que la capa superior esta cocida, pero al pincharlo con la brocheta ésta aun sale húmeda, se coloca una hoja de papel de aluminio para que no dore mas su superficie. Otro consejo es usar los yogures del sabor que luego añadas el aroma que potenciara su sabor.

domingo, 20 de abril de 2014

COLOR DE ITALIA: AGUACATE, QUESO Y PIMIENTOS.

En Asturias no existían aguacates cuando yo era niña. Posteriormente empezaron a llegar, pero yo no sabía como prepararlos, así que no lo compre hasta que poco a poco me fui informando de la manera de utilizarlo. Mi sorpresa era que la mayor parte de ellos presentaba un color cafe con la carne de color verde amarillo, y un sabor un tanto amargo. Conclusión: decidí no comprarlos mas. En uno de mis viajes a Cuba, mi amiga Gina, me preparo un riquísimo aguacate y quede maravillada de su sabor y su textura. Le explique el problema que tenia en Asturias para comprarlos, que siempre me salían medio "pochos",  y ella me dio la solución. Me dijo: "compra el aguacate mas verde y duro que veas, llega a casa, no lo metas nunca en el frigorífico y dejado madurar al aire. Cuando veas que su color cambia y se ablanda estará listo. Si quieres que lo haga mas rápido, envuelvelo en papel de periodico". Así fue como con estos cortos consejos comencé a comer estupendos aguacates. Suelo ir al mercado y escoger los mas duros y verdes que encuentro y cada vez que compro uno, siempre tengo un pequeño pensamiento para mi amiga Gina.



Ingredientes:

2 aguacates
1 yogourt natural
1/2 limon
100 grs de queso Feta.
Ajo, un diente
Pimientos rojos
Sal, Aceite de oliva, pimienta



Preparacion:






1º Triturar la pulpa de los aguacates con el yogourt , el zumo de limon, y el diente de ajo molido. Salpimentear


2º Distribuirlo en vasos o copas. 













3º Pisar con un tenedor el queso y distribuirlo sobre las copas







4º Colocar sobre el queso unas tiras de pimientos rojos asados. o bien se compran ya asadas. o con un poco de aceite se asa el pimiento en el horno y luego se pela y se hace tiras para colocarlo encima del queso. Yo en esta ocasión he comprado unos pimientos del piquillo que venden en tarros, están hechos tiras y están asados a la leña. 





Nota: En esta ocasión como no disponía de queso feta, lo he cambiado por un excelente queso fresco de vaca al que después de pisarlo con el tenedor lo salpimenté para darle mas sabor. El resultado final ha sido magnifico.  Esta receta la he sacado de un pequeñito libro que compre en uno de mis viajase a Francia, en una parada  de un área de descanso de la autopista. se titula: " Les recetes d'or de la cuisine Gisserot. Les verrines". Marie-Heléne Rousic-Guervenou.

viernes, 18 de abril de 2014

VERDINES CON ALMEJES.

Les verdines, son "unes fabes" de pequeño tamaño y de color verde. (En Asturias a las alubias  las llamamos "fabes"). Se recogen cuando aun están verdes porque si se dejan secar entonces se pasan a color blanco y pierden el bonito color verde que tienen. Son de delicado sabor y muy finas de piel. En cuanto a sus propiedades, destacar que por la fibra que aportan son muy buenas para el tracto intestinal y aunque parezca que es un alimento proscrito en las dietas de adelgazamiento, no es así, de hecho hasta es recomendable. Aportan muchos minerales, sobre todo potasio. El gran problema es debido a las flatulencias que provocan. Para evitar las flatulencias hay varios consejos como el de poner comino en el guiso, pero eso supongo que no podemos hacerlo en todos los platos, en concreto en esta receta el comino no esta indicado. Entre las otras medidas de control de la flatulencia, está el de tomarse de postre un yogourt con bífidus que equilibra la flora intestinal. O bien, una infusión de poleo o  anises,  al final de la comida. Masticar y comer despacio es un buen consejo. Finalmente el de"asustar les fabes", que consiste en pararles la cocción en dos o tres ocasiones, al añadir liquido o caldo frío para que pare el hervor. Esto último,  se hace para hacer que la faba cueza mejor y produzca menos flatulencias al hacer  la digestión.

Por último decir que aunque la realización de este plato se extiende por toda Asturias, la zona típica de su degustación es la zona de LLanes, al ser allí donde el cultivo de la verdina se ha desarrollado obteniendo las de mejor calidad de Asturias.

Ingredientes

500 grs de fabes verdines
500 grs de almejas
200 grs de gambas o  8 a 10 langostinos
Una cebolla mediana, una zanahoria, un cabeza de ajos y dos dientes mas; una hoja de laurel
Aceite, sal
Caldo de pescado o marisco.

Preparación

1º No hay que olvidar que la noche antes, si es que lo hacemos por la mañana, o bien doce horas antes, hay que poner en remojo "les verdínes". Se colocan en una cazuela y se cubren de agua fría hasta pasar dos a tres dedos por encima de las verdinas.

2º Después de remojar las durante al menos doce horas, es cuando se les pone a cocer en agua fría, o bien caldo de pescado. Se puede utilizar el agua que ha quedado después de ponerlas a remojo. Se coloca en la olla: una zanahoria limpia, una cebolla pelada y la cabeza de ajos bien lavada encima de las verdinas. El tiempo de cocción es de 2 o tres horas, en este tiempo es cuando se les debe de añadir o bien caldo, o agua fría para pararles el hervor y hacer lo que se llama "asustarlas", al menos en tres ocasiones. Por eso al inicio solo se pone liquido suficiente como un dedo o dos por encima de ellas.





3º Mientras se cuecen nosotros podemos preparar las almejas. Se lavan bien las almejas, se pican dos ajos en cuadrillos muy muy pequeños y se añaden a tres cucharadas de aceite de oliva.











 4º Se deja que los ajos pasen sin tomar color pero si que queden transparentes y en ese momento es cuando añadimos las almejas bien limpias. Subimos el fuego y esperamos que se abran.









5º Cuando veamos que comienzan a abrirse es cuando añadimos, o bien las gambas peladas, o bien lo langostinos también pelados. ( las cabezas de las gambas o de los langostinos se aprovechan para hacer un caldo de pescado o bien para sacar el sabor a marisco y añadirlo a "les fabes"). En el momento que las almejas están abiertas y los langostinos adquieren color blanco opaco rosado es cuando apagamos el fuego y reservamos.




6º Se fríen las cabezas de las gambas o langostinos con un poco de aceite y se les añade un poquito de agua dejando que den un hervor, se pasa por la batidora para triturar lo y después se filtra. El liquido que obtenemos es lo que luego se añadirá a les verdines para potenciar aun mas el sabor a marisco.





7º Después que les fabes estén cocidas es cuando se les añade las almejas abiertas y el liquido filtrado de las cabezas, se les da un hervor de 15 o veinte minutos y se las deja reposar. Estando listas para servirlas pasado ese tiempo.







Nota: Si se hacen el día o la noche anterior y se les deja reposar el caldo espesara y estará mas rico. Si cuando se sirven están muy espesas solo es cuestión de añadir caldo de pescado si es que tenemos o sino sirve con un poquito de agua y darles un hervor para que se integre bien.
Se les puede añadir un poco de perejil picado en su presentación final.

sábado, 12 de abril de 2014

CUENTA ATRAS PARA LAS VACACIONES.

Como una cuenta marcha atrás del cohete que partirá al espacio; así se presentan las vacaciones. Tres días..., dos;...uno!!!. Se comienza por sacar las maletas, guardadas en el armario, aunque en estos pisos modernos y pequeños, cada vez es mas dificil convivir con las maletas el resto del año. Yo opto por las de tela, lienzo, lona, loneta o cualquier malla que pueda reducir su volumen en la época de "no uso".

Una vez en el piso, las miro como si fuera la primera vez que las veo, mi mente calcula de forma inconsciente si seré capaz de meter, en tan reducidas dimensiones, mi equipaje. Desvío la vista a la cama, donde de forma ordenada, quizas la única vez en todo el viaje, se apilan a un lado las camisetas, a otro faldas y pantalones y ordenadamente el resto de artilugios, prendas y complementos que creo necesitar en este viaje. Muchas veces he intentado hacer la lista de equipamiento para justamente, introducir lo mínimo necesario; pero me doy por vencida!. El otro día leí en una revista de la existencia del síndrome "por si acaso", que se hace patente el día previo a machar de viaje. ¡Exactamente al hacer las maletas!.. Justamente yo padezco ese síndrome que,poco a poco, con cada viaje, trato de que se manifieste con menor intensidad.


Acaso no os ha ocurrido que, una vez finalizais de decidir la ropa que habeis de llevar, te da una especie de estress mental y te apresuras a meter en las maletas un par de pantalones mas, dos camisas, un jersey, dos pares de zapatos, un bolso, tres pañuelos de cuello (porque como estos no pesan decides que sean tres) por "si acaso llueve, o si acaso te apetece salir mas elegante, o una vez fuera de tu casa si acaso te da por ponerte la ropa que jamas usas en tu ciudad". exactamente ese es el síndrome "por si acaso" que se traduce en 3 a 5 kilos mas de equipaje.


En estos tiempos en que nuestras compañias aereas, y no solamente las de low cost, deciden que pagues por gramos mas que por kilos, yo me tengo que mentalizar mucho para hacer un equipaje de medidas reducidas. En cada viaje lucho conmigo misma para no dejarme atacar por el síndrome. Ya estamos en época pre-estival, dentro de tres días me voy de vacaciones y justo en este momento tengo toda la casa como si un torbellino hubiera pasado por dentro de los armarios, lástima que la intensidad no ha sido suficiente como para hacer desaparecer todas las cosas, sino que las ha dejado tiradas por todos los lugares de la casa. Miro a mi alrededor y pienso que cuando comience las vacaciones ya necesitaré la primera semana para descansar de hacer las maletas.

En la próxima ocasión puedo permitirme tener una buena manifestación clínica del síndrome, porque mis vacaciones seran en autocaravana o "vacaciones caracol", el único problema es que no poseo juego de maletas tan grande capaz de engullir en sus tripas todo lo que he pensado seleccionar. No os preocupeís que la maleta de mi ordenador será la primera en cargarse, así cuanto tenga ocasión os tendré informados de mis aventuras.

jueves, 10 de abril de 2014

DECORAR GALLETAS. GLASE REAL. ICING ROYAL



Como había prometido a mi compañera, subo la forma mas fácil que he encontrado para decorar las galletas. Cuando era pequeña recuerdo a mi abuela batiendo las claras con el azúcar y limón hasta conseguir el baño brillante y blanco con el que decoraba sus pastas. Cuando comencé hacer galletas y querer decorarlas pronto me cansaba de batir, así que recurrí a "internet" hasta que descubrí que se puede hacer así de fácil como os lo expongo. 



Ingredientes:

1 clara de huevo

200  grs de azúcar glasse

zumo de limon 10 gotas

colorantes alimentarios










Preparación:

1º Mezclar el azucar con la clara si apenas batir esta. 












2º Añadir el limón que hará que se seque mas rápido y mezclar hasta conseguir el baño espeso.










3º Con un mondadientes tomar una gota minúscula de colorante alimentario del color que deseemos obtener y colocar sobre el baño blanco












4º Iremos haciendo cuencos de diferentes colores.













5º Extenderemos las galletas a decora sobre papel de horno.














6º Este es el resultado final. es muy importante la imaginación. 





Nota: La técnica de como decorar las galletas, con algún truco, os la subiré al blog en otra ocasión puesto que es mejor acompañarla de imágenes de las que no dispongo en esta ocasión. Mi abuela usaba el baño con un pincel y con una manga que formaba con un papel para delinear. Si no queréis complicados lo aplicáis con un pincel y antes de que seque, lo hace rápidamente; colocáis por encima de esos bonitos granulados que ahora venden en todas las grandes superficies e incluso si no tenéis podéis rayar chocolate que quedara adherido como si se tratara de una cola, pero todo eso y algunas cosas mas tengo la intención de ir explicandoos poco a poco. Espero que mi compañera pueda hacer esas galletas decoradas que tanto desea para la fiesta de su hija.



martes, 8 de abril de 2014

PULPO A LA PLANCHA CON PATATAS.

Pienso que el "pulpo a feira" o mas conocido como pulpo a la gallega, es la forma mas popular de cocinar el pulpo, al menos en el norte. Mi sorpresa ha sido descubrir hace unos años el pulpo a la plancha.

La siguiente receta es de las que yo clasifico "para invitar", porque seguro que quedas fenomenalmente como anfitrión. El secreto esta en comprar un buen pulpo cocido, de muy buena calidad y eso nos ahorrara la parte mas engorrosa de la receta, la de cocer el pulpo. Se vende en bandejas envasadas al vacio.


Ingredientes:

4 patatas medianas

500 grs de pulpo cocido

Aceite de oliva, Pimenton dulce y picante, sal


Modo de cocer el pulpo


Cocer bien el pulpo pasa a ser un arte, en el cual mi cuñada destaca. Cuando la familia decide comer pulpo, es en ella en la que recae la responsabilidad de la receta. Intentaré hacer una explicación de como cocer el pulpo.


Antiguamente, nada mas de pescarlo, se le apaleaba. El objetivo era conseguir que se ablandase, al romper sus fibras a base de golpes. Cuando llegaron los congeladores, el apalear el pulpo dejo de ser importante. Se  congela, para que con el hielo que forma su agua se rompa las fibras, haciendo la misma función que apalearlo.

Para cocerlo se pone una olla con agua, algunos le echan una cebolla, y un poquito de sal. Cuando esta a punto de ebullición, se coge el pulpo por la cabeza y se le introduce durante 5 segundos en el agua hirviendo. Esta maniobra se repite tres veces y se le llama "asustar al pulpo".  En la tercera vez se deja caer el pulpo a la olla y se cuentan unos 18 minutos por kilo. Conseguir el punto, es mas experiencia que otra cosa. El punto de cocción es cuando al introducir un tenedor no se encuentra resistencia pero se siente elasticidad. Dificil de explicar, pero el pulpo no debe de estar ni muy blando, por exceso de cocción, ni muy duro. Un truquillo que me dijo una gallega, es que el pulpo se le cocía 15 minutos por kilo, pasado ese tiempo se introducía un mondadientes en su carne, para ver el grado de cocción, y se apagaba el fuego dejando reposar, en el caldo de cocción, durante unos 5 a 10 minutos. Se introducía de nuevo el mondadientes pasado este tiempo  para comprobar que el  pulpo esta en su punto.

Para esta receta compre  pulpo ya cocido, sobretodo por la rapidez que lograba para realizar este plato.




Preparacion









1º Lavar bien las patatas sin pelarlas

2º Cocer las patatas en agua hirviendo con sal, durante treinta minutos.










3º Partir los brazos de pulpo cocido, a la mitad en longitudinal











4º En una sartén, a fuego medio-fuerte, con un poco de aceite, pasar el pulpo








5º Se tendra mezclado pimentón dulce con un poquito de picante, para darle un toque picante

6º Colocar el pulpo en un plato, con las rodajas de patata cocida. Sal por encima y la mezcla de pimentón, así como una cucharadita de aceite de oliva caliente.


Nota: las patatas hay para todos los gustos, algunos las pelan y las parten en rodajas, o bien pueden partirse a la mitad con su piel, como en la fotografía de la entrada.

lunes, 7 de abril de 2014

TRUCOS DE COCINA. AZUCAR DE COLORES

Hoy he decidido hacer un pequeño apartado de pequeños trucos que, o bien me han llamado la atención, o bien me he pasado mucho tiempo pensando como hacerlo. Gracias a internet, podemos obtener muchísima información, aunque a veces lo difícil es seleccionar la mejor. 
Hace dos años comencé a interesarme por la decoración de las galletas, para cambiar un poco lo que mi abuela y mi madre me habían enseñado. Así fue como casualmente encontré el modo de  hacer azúcar de colores. No puedo decir exactamente donde lo leí, solo que fue en uno de mis buceos de internet y como es tan fácil no quedo registro. 
Este fin de semana, hablando con una compañera, me decía de lo caro que era un curso de decoración de galletas, le prometí que antes de la comunión de sus hijas le pondría en el blog como hacer rápidamente el glase real, o lo que es lo mismo, ese baño blanco que cubre las galletas, bueno blanco o de colores. Ella me pregunto si las decoraba con fondant y le dije que no, que me era mas práctico el "Royal icing" y hablando del tema fue cuando recordé el azúcar de colores. Tan fácil de hacer que os lo traigo aquí hoy. 


Ingredientes:

Azúcar blanco. 

colorante alimentario liquido.





Preparación:

Añadir unas gotas de colorante, al azúcar que previamente hemos colocado en un recipiente con tapa.

Cerrar y agitar hasta que el azúcar tome el color del colorante.

¡Así de sencillo y ya tenemos listo el azúcar de colores !





Nota: cuando se agita el azúcar,  debido a que es  el colorante es líquido,  se formaran pequeños grumos, eso es el proceso normal, solamente tendremos que agitarlo con mas fuerza hasta que el color sea uniforme y los grumos desaparezcan. Yo lo guardo, en tarros de cristal cerrados, para utilizarlo en la decoración de los postres y galletas.